Los vecinos de Pizarrales denuncian el colapso del centro de salud y demandan más médicos de familia

(Foto: Google Maps)

La Asociación de Vecinos Munibar critica la falta de personal en el centro de salud por bajas sin cubrir, con una lista de espera para acudir al médico de familia de más de una semana. La gerencia no contesta a sus peticiones.

Los vecinos del salmantino barrio de Pizarrales han vuelto a mostrar su descontento y su rechazo ante la situación sanitaria que les toca vivir desde hace ya varios meses. Y es que, la Asociación vecina Munibar demanda la contratación de un médico de familia más para el centro, además de la cobertura de las bajas de otros profesionales, ya sea por vacaciones o por días libres, algo que, según este colectivo, no se está produciendo.

 

"Llevamos sufriendo esta situación desde el mes de septiembre, más o menos. No es normal que haya médicos que se vayan de vacaciones o tengan días libres y no se cubran esas bajas, porque se provoca un colapso importante. La lista de espera se alarga e incluso las citas no se producen hasta una semana después".

 

Así lo ha relatado Jesús Bolao, miembro de la directiva de Munibar, quien ha pedido, además, la contratación de un médico de familia más para este centro de salud, que en la actualidad cuenta con 8 médicos y tres pediatras.

 

"Además de la cobertura de las bajas, solicitamos un médico de familia más porque hay un gran colapso en las consultas y más en un barrio como éste, donde el porcentaje de gente mayor es más elevado. Actualmente, hay médicos que tienen asignadas 1.800 cartillas, cuando lo normal es contar con 1.100 o 1.200. Algo parecido ocurre con los pediatras, que cuenta con 600 cartillas asignadas, cuando los niños pequeños requieren más cuidados", explica.

 

Además, otro aspecto que quieren denunciar desde la Asociación de vecinos de Pizarrales es que la gerencia de Sanidad les ignora. "Llevamos pidiendo una reunión con la gerencia para denunciar esta situación mucho tiempo, y ni siquiera se ha dignado a contestarnos. Esto ya es insostenible", concluye Jesús Bolao.