Los vecinos de Las Casas del Conde hablan sobre la Economía del Bien Común

Encuentro de la Economía del Bien Común en Las Casas del Conde.

Las Casas del Conde ha sido el primer pueblo de la zona de la Sierra de Francia que ha querido hablar de Economía del Bien Común en un encuentro entre militantes de Izquierda Unida y vecinos."Las 84 propiedades municipales abandonadas podrían utilizarse de forma adecuada para sacarle partido", según los responsables del cuentro.  

Casas del Conde ha sido el primer pueblo de la Sierra de Francia, en Salamanca, que ha querido hablar de Economía del Bien Común en un encuentro muy positivo, según los militantes de Izquierda Unida y los vecinos del municipio. 

 

Durante el encuentro se ha escuchado, se ha debatido y se han planteado propuestas de progreso solidario de la mano de José Luis Sánchez, coordinador en la provincia de Economía del Bien Común.

 

El coordinador ha explicado esta alternativa al capitalismo y también a la mala forma de gobernar a la que nos tienen acostumbrados, se trata básicamente de que lo que se invierta o gaste desde el ayuntamiento, sea aprobado por el pueblo, previamente, es decir de que los presupuestos sean participativos, pero también la elaboración de sus ordenanzas fiscales, el objetivo no es simplemente el ejercicio de la democracia, ni las cifras económicas, sino valorar si las inversiones o los impuestos benefician a toda la comunidad. Se cuantifica tanto o más que el valor del dinero, la felicidad, la satisfacción de los vecinos con la realización de estas acciones municipales.

 

La Economía del Bien Común se basa en tres principios fundamentales: la solidaridad entre vecinos, pueblos y empresas,la participación democrática de todo el pueblo en la toma de las decisiones, la sostenibilidad ambiental, el planeta es finito. Y el objetivo es simplemente el bien común. El beneficio económico y social de todo el pueblo. Se apoya para ser efectivo en la banca ética y en el trabajo cooperativo entre todos los sectores implicados.

 

En la charla coloquio empezaron a surgir ideas. Hay 84 propiedades municipales, abandonadas, a las que se les podría dar un uso adecuado a sus características que hiciera que personas del pueblo o venidas de fuera, pudieran aprovecharlas, asentarse aquí, vivir con dignidad de su trabajo, generar beneficios económicos y sociales en el pueblo y llenar calles con voces, colores y vecinos nuevos, que siempre serán bien recibidos.