Los trenes que le faltan a Salamanca: la difícil tarea de ir y la más complicada de volver
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Los trenes que le faltan a Salamanca: la difícil tarea de ir y la más complicada de volver

El estado de alarma se llevó numerosas frecuencias a Valladolid o Palencia, el tren nocturno a Lisboa y varios de los fundamentales Alvia a Madrid. Ni en verano ni ahora se han recuperado y complican la vida a los usuarios, aunque sí ha vuelto el de Barcelona. Renfe alega falta de demanda y los usuarios e instituciones claman.

Tren Alvia en la estación de Salamanca. Foto: A. Santana
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Tomar un Alvia a las 6.25 de la mañana en la estación de Salamanca para ir a Madrid y volver a las diez y media de la noche (10.21)... o hacerlo en un tren que tarda tres horas para llegar a la misma hora a la estación salmantina. Este es uno de los ejemplos sobre la situación en la que, desde hace más de un año, han quedado las conexiones ferroviarias salmantinas cuando la pandemia paró los viajes y, al regreso, los trenes rápidos que hacían esta conexión pasaron de cuatro a uno al día, sin que se haya regresado por ahora a la situación anterior.

 

Esta es la punta de lanza de la situación generada en un servicio, el de las conexiones ferroviarias, que se ha visto muy dañado y para el que no hay un horizonte claro. Porque pocas son las conexiones en las que es fácil hacer ese ida y vuelta: a Valladolid hay cuatro frecuencias diariasy sí hay regresos, pero sólo dos operativas para regresar por la tarde; con Burgos sólo una permite ir y volver en el día; con Palencia sólo hay dos idas diarias y el regreso es complicado; con Zamora y León no hay opción posible porque la primera no tiene vías abiertas y la segunda exige un trasbordo de horas y hsta 12 de viaje. Hace falta recuperar frecuencias y, también, reordenar horarios para que el tren vuelva a ser la gran alternativa que constituye. Con la situación actual, es difícil.

 

Salamanca perdió con el estado de alarma numerosas conexiones ferroviarias y no ha recuperado el nivel de servicios que tenía entonces. Lo que más se notó fue la merma de servicios del tren rápido Alvia con Madrid, pero la situación es similar en otras conexiones como los trenes a Valladolid, su continuidad hacia Palencia, la desaparición del Lusitania que podría recuperar Portugal, el tren de Barcelona... este último es el único que ha 'resucitado', aunque fue eliminado antes de la pandemia y ha vuelto en enero pasado.

 

Desde Renfe, tienen la esperanza de que pronto se pueda regresar a una situación similar a la de partida, especialmente en la cuestión de los Alvia a Madrid. Esta era la idea también el pasado verano, pero no se concretó y luego volvieron otra vez las restricciones. No hay nada oficial pero se cuenta con recuperar servicios. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha dicho esta semana que se recuperarán hasta el 75% de los servicios perdidos... lo que deja un margen para que no vuelva todo porque, hay que decirlo, la movilidad ha cambiado. En el caso del Alvia Salamanca-Madrid, por ahora la histórica operadora plantea que el servicio funcione con un único tren por sentidos y que los trenes de media distancia, de hasta tres horas de viaje, sean la alternativa... aunque sea mala.

 

Trenes vacíos antes y después de la pandemia

El problema para su regreso, desde el punto de vista de Renfe, es la ocupación, tanto la actual como la pasada. Con el estado de alarma y la pandemia se suspendieron todos los viajes y la ocupación media de los Alvia de Madrid, los que centran el interés de Salamanca, se redujo exponecialmente. Pero es que antes ya no iban llenos. Según una contestacióm parlamentaria, la ocupación entre febrero de 2019 y febrero de 2020 rondaba el 50% y no ha superado nunca el 57%. Es decir, que los Alvia ya iban a mitad de ocupación. Desde la asociación Tren Salamanca manejan otros datos: dicen que la ocupación superaba el 65% y que iba aumentando en progresión.

 

Pero, ¿por qué los Alvia no tienen demanda? Tras el estado de alarma, el teletrabajo y las plataformas online de educación han reducido desplazamientos. Y la demanda ha mermado porque el escenario es todavía muy incierto aunque ahora puede cambiar. Y, ¿antes? La política de tarifas de Renfe ha recibido muchas críticas por el alto precio de los billetes (40 euros por trayecto) y la oferta de abonos, que obligan a pagar más de 700 euros para poder viajar por 14-15 euros por trayecto, y con límite de tiempo para usarlos, un desembolso al alcance de pocos y un servicio con poco público potencial. El resultado, esos trenes menos llenos de lo que gustaria, en primer lugar, a la operadora, lo que complica su retorno tras un año económico nefasto para Renfe.

 

Los trenes que faltan

Por unas u otras causas, son 16 trenes con destino o salida en Salamanca los que faltan. La mayor disputa se centra en los que hacen la conexión con Madrid, cuatro frecuencias diarias de Alvia antes de la pandemia y una quinta en disputa. Este servicio a la capital se presta actualmente con un tren rápido, el de las 6.25 horas, que vuelve a las 20.40. El resto del espectro horario se cubre con seis trenes media distancia, que tarda tres horas por trayecto, el doble que con el Alvia, a 25 euros por trayecto.

 

A estas cancelaciones se suman las del tren hotel con Lisboa, en el que Portugal tiene interés pero que depende precisamente de la apuesta de los lusos. Fue en mayo de 2020 cuando se supo que este tren dejaba de circular, como otros de sus características. El tren era operado de manera conjunta por Renfe y la compañía Comboios do Portugal, la ferroviaria estatal lusa. Al país vecino le interesa recuperarlo porque le proporciona una conexión entre Lisboa y Madrid, y podría  negociar con Renfe cambios en el reparto del coste.

 

Y el que ha regresado

El 11 de enero, Salamanca recuperaba el tren directo a Barcelona, una conexión perdida antes del estado de alarma y que permite también mejorar la salida hacia País Vasco. El nuevo servicio regresa como Alvia Salamanca-Barcelona y permite viajar directo y sin trasbordos entre ambas ciudades. 

 

El nuevo Alvia circula a diario entre la capital salmantina y la ciudad condal, y viceversa, con paradas en Vitoria y Pamplona, lo que permitirá a los viajeros de Salamanca y Valladolid continuar viaje hacia Bilbao, Irún y Logroño mediante trenes de enlace que partirán de Miranda de Ebro y Vitoria. En Burgos se unirá a la rama del Alvia que circula entre Galicia y Barcelona. En sentido contrario, el Alvia Barcelona-Salamanca también circulará hasta Burgos unido al Alvia Barcelona-Galicia.

 

Lo que Salamanca pide

Eso son buenas noticias, pero la realidad es que ahora mismo los servicios ferroviarios de Salamanca están muy por debajo de lo que tenía antes de la crisis. Para Alejandro Rosende, de la asociación Tren Salamanca, la recuperación de frecuencias para la capital y provincia es una cuestión más allá de la oferta de horarios y billetes. "Un tren puede combatir la despoblación y el envejecimiento de Salamanca", dice al tiempo que pone el ejemplo de la falta de conexión con Zamora y las malas opciones con otras capitales. Las buenas conexiones ferroviarias, ahora que muchas empresas optan por el teletrabajo, pueden traer y fijar población a ciudades como Salamanca... si están bien conectadas.

 

Rosende pide "cosas lógicas" y que no haya que recurrir a "hacer malabares para hacer la vuelta desde Madrid" en un tren como el media distancia y denuncia que zonas con un ratio de uso menor que el que oficialmente tiene el Alvia Madrid-Salamanca sí han recuperado sus frecuencias, algo de lo que responsabiliza a las instituciones en general.

 

Y, ¿qué es lo que falta? Para volver a estar como estábamos, hay que recuperar esas tres frecuencias diarias de Alvia a Madrid; por ahora, esos servicios se hacen con trenes de Media Distancia. Para la asociación Tren Salamanca esta es la primera de las necesidades.

 

El Ayuntamiento de Salamanca aprobó hace meses una moción, con apoyo de todas las fuerzas políticas, en la que además pide una nueva frecuencia diaria en cada uno de los dos sentidos en el tren Alvia que actualmente realiza el servicio entre Salamanca y Madrid. Esta sería la quinta frecuencia que se pide desde hace tiempo y que Renfe no ha estimado poner por motivos de ocupación, ya que de la oferta total de los trenes rápidos entre ambas ciudades, la mitad de los asientos suelen ir vacíos.

 

La petición concreta el horario de la nueva frecuencia: el viaje desde Salamanca debería llevarse a cabo después de las 18.20 horas y la salida de Madrid, entre las 15.55 horas y las 20.40 horas. En la actualidad, solo hay uno a las seis de la mañana dirección Madrid y otro que regresa pasadas las diez de la noche a Salamanca.

 

También están en la lista los trenes regionales a Valladolid, que son ahora tres, el regional expréss de las 7 de la mañana y dos media distancia por la tarde; hay que sumar el Alvia Salamanca-Barcelona que circula por Medina y para en Valladolid. Sólo dos de ellos, dos media distancia, siguen hasta Palencia: estos son los que dan la opción de ir hasta Santander. Y mejorar las conexiones a otras zonas del país, que se podría hacer a través de la línea de Medina, "hemos invertido 50 millones de euros en ella, y los 5 millones del paso a nivel de Gomecello, y no la amortizamos con servicios".

 

En orden de importancia, sería importante recuperar el tren Lisboa-Salamanca-Madrid aunque hoy por hoy no parece posible, aunque Portugal lleva tiempo insistiendo. Y la mejora de las tarifas no sólo para los trenes de Madrid, sino para los servicios autonómicos.