Los seis toros de aquel histórico homenaje a Víctor Barrio en Valladolid

El taxidermista Javier González Celay naturaliza las seis cabezas de toros que protagonizaron la histórica tarde del 4 de septiembre en memoria del torero falelcido Víctor Barrio.

 

Las seis cabezas naturalizadas.

 

ORGANILLO. Juan pedro Domecq. Juan José Padilla (una oreja)

 

TORTOLITO. Núñez del Cuvillo. José Tomás. (una oreja)

 

TOGADO. Zalzuendo. Morante de la Puebla (dos orejas)

 

ESCAPULARIO. Domingo Hernández. El Juli (dos orejas)

 

CACAREO. Núñez del Cuvillo. Talavante (dos orejas y rabo)

 

GORRIÓN. Victoriano del Río. Manzanares

El 9 de julio un toro segaba la vida del torero Víctor Barrio. Dos meses después, Valladolid se volcaba en un histórico homenaje en el Coso de Zorrilla en memoria del joven diestro segoviano con la presencia de Padilla, José Tomás, Morante de la Puebla, El Juli, Talavante y Manzanares. Fue entonces cuando al taxidermista vallisoletano Javier González Celay se le ocurrió una idea para que esta tarde del toreo eterno perdurase de una forma permanente, más allá del recuerdo en la retina de los aficionados.

 

Compró las seis cabezas de los toros protagonistas de la tarde. Dependiendo de la ganadería y de la figura que hubiera estoqueado al animal, la compra se efectúa “normalmente entre los 50 y 300 euros”, explica González Celay. Nueve meses después ha presentado las seis cabezas naturalizadas en un impresionante y artesanal trabajo que ahora se pone a la venta y que se expondrá en Valladolid, probablemente en septiembre en la Plaza de Toros y también en Sepúlveda.

 

Cualquiera persona que lo desee puede adquirir una de estas obras de arte y tener el recuerdo de aquella histórica tarde. 1.500 euros es el precio fijado por cada cabeza. Por algo más de 8.000 euros se podrá comprar toda la corrida. Asimismo, un porcentaje de lo recaudado se destinará a la Fundación de Víctor Barrio. González Celay aún no se ha puesto en contacto con ninguno de los matadores que completaron el cartel para ofrecerles esta reliquia, aunque sí ha iniciado algún trámite para que los seis toros pudieran reposar en el Coso de Zorrilla, donde protagonizaron aquella emocionante tarde.

 

Pero para disfrutar de estas seis imponentes cabezas con ese tono tan realista el trabajo es intenso. “Tras comprar las seis cabezas, en mi estudio de La Seca acabé de desollarlas y retirarlas todo el material orgánico. Más tarde se retira todo el cuero y comienza el proceso de curtido de la piel, con varios baños curtidores".

 

El proceso escultórico se ha producido en la localidad navarra de Iracheta, donde Celay también tiene estudio. Trabaja cada cabeza de forma única. “No tengo un negativo de fibra de vidrio con el que rellenar todas las cabezas”, avisa el taxidermista. Fruto de su pasión por las artes plásticas, en especial por la escultura, inicia un proceso de modelado en escayola del molde de cada toro, estudiando su fisonomía, sus rasgos característicos.

 

“Comienzo cada pieza de cero y la esculpo de manera individualizada para que cada toro se parezca al milímetro al que fue en vida”, huyendo así de un trabajo en serie. Se da forma al cuello, la badana y la papada en polietileno y más tarde se coloca la piel. Los pitones también se tratan y se retira cualquier resto orgánico. “Me gusta que sea lo más natural posible, por eso he dejado el pitón roto del toro lidiado por el Juli, creo que fue una circunstancia que condicionó la lidia. A mí me gusta que mis trabajos también cuenten la historia de ese toro y de la faena que propició”.

 

Cuando la cabeza ya está lista, se coloca en una tabla que también realiza de forma artesanal el taxidermista y se coloca una chapa en la que se relata la información de esa cabeza. Nombre, ganadería, lidiador, plaza de toros y resultado. La presencia de Organillo, Tortolito, Togado, Escapulario, Cacareo y Gorrión es el mejor recuerdo de aquel exitoso festejo que sirvió para honrar la memoria de Víctor Barrio.

 

UN AUTODIDACTA

 

Javier González Celay es un joven de 31 años, licenciado en Comunicación Audiovisual. Su pasión es el toro y comenzó su carrera profesional en Diario de Valladolid El Mundo. Montó su propia agencia de comunicación taurina Casta Comunicación y más tarde una productora Visual Creative. Comenzó a interesarse de forma autodidacta en el mundo de la taxidermia y a naturalizar cabezas de toro. “De mi primer trabajo solo conservo los pitones, imagínate cómo quedó la cabeza”, recuerda entre risas.

 

Desde entonces ha mejorado mucho su técnica, siempre con una manera de trabajar muy artística y única en cada trabajo. “He realizado diferentes proyectos como la naturalización de 3 toros para las visitas guiadas de la plaza de toros de Pamplona, así como un buey entero para el museo itinerante Encierro The Exhibition”, concluye.