Los seis coches clásicos que el Ayuntamiento ha comprado para evitar su salida de un museo municipal

El Pegaso Z102 por el que el Ayuntamiento pagará 150.000 euros para que se quede en la colección. Foto: TRIBUNA

Eston sos los seis coches de la colección del Museo de Historia de la Automoción que el consistorio ha tenido que recomprar por 334.000 euros a pesar de que ya estaban en la colección.

El Ayuntamiento de Salamanca ha dado el visto bueno a la dotación de una partida económica de 334.000 euros para comprar seis vehículos clásicos que están en un museo municipal, del Museo de Historia de la Automoción. Los seis forman parte de la colección permanente, pese a lo cual el consistorio tendrá que adquirirlos para evitar que dejen de estar entre los que se pueden ver en el museo. El motivo, que estaban cedidos gratuitamente, pero no donados como el resto de la colección, y los hijos del fundador, a los que se los cedió en 2015, han decidido venderlos. Para ello, han trasladado al Ayuntamiento ofertas que tendrían por dos de ellos y, en el caso de otros cuatro, su simple voluntad de venderlos.

 

Pero, ¿cuáles son los vehículos en cuestión? ¿Cuánto va a pagar el Ayuntamiento por cada uno? ¿Cuál es su valor histórico y económico? Esta es la lista.

 

Pegaso Z102. Es uno de las escasas unidades de este deportivo español, fabricado por Pegaso en lo que fueron las instalaciones de Hispano Suiza, compradas por el Estado, en los años '50. Se hicieron algo más de 80 en diversidan de variantes de motor, carrocería y equipamiento. Este en concreto es un biplaza deportivo y tiene carrocería tipo 'spider' hecha por el especialista español Pedro Serra, uno de sus principales valores. El Ayuntamiento va a pagar por él 150.000 euros, aunque el propietario, uno de los hijos del fundador del museo, llegó a valorarlo en 225.000 euros. Es difícil calcular su cotización real porque salen pocos a la venta y porque depende mucho de su nivel de originalidad y el estado de conservación. Algunos se han vendido en importantes cantidades por su originalidad y espectaculares carrocerías, pero otros quedan sin vender en subastas internacionales.

 

 

Mercedes 320 D. El Mercedes-Benz tipo 320 de 1938 es uno de los coches clásicos más valorados de la marca alemana. Es un turismo de seis cilindros, pensado para viajes, con diversas variantes de carrocería. Se hicieron unos 7.000 desde 1937 a 1942. En buen estado, y dependiendo de la unidad, pueden alcanzar los 300.000 euros. El del museo se adquiere por 100.000 euros, aunque el propietario llegó a presentar una propuesta por 290.000 y una oferta de un especialista por 190.000 euros.

 

Citroën C6. Conocido como 'six', fue el primer coche de seis cilindros de la marca francesa. Esta unidad es de de 1929, último de los dos años de fabricación de su primera versión. Se hicieron unos 11.000 en diversas variantes de carrocería. Comprado por 43.000 euros, por encima de lo que pedía inicialmente su propietario en la primera propuesta que hizo al ayuntamiento (28.500 euros) tras consultar una tasación pericial.

 

Ford T. Es una de las varias unidades del primer modelo fabricado en serie de la historia que hay en el museo. La unidad en concreto es de 1923. Este coche empezó a fabricarse a comienzos del siglo XX y dejó de producirse en 1927 convertido ya en el primer coche popular de la historia. Su cotización depende del estado y variante, aunque este en concreto está en orden de marcha. Se van a pagar 17.000 euros por él, en línea con su cotización.

 

Peugeot 204 Cabriolet. Se trata de un pequeño biplaza descapotable de la marca francesa, con  matrícula original de Madrid. Es la variante más especial del 204, un superventas de Peugeot en su época: estuvo en fabricación de 1975 a 1976. El cabriolet se fabricó entre 1967 y 1970. Su cotización es variable. Se pagan por él 11.500 euros, por encima de lo habitual y de lo que pidió inicialmente su propietario.

 

Volkswagen Beetle 1100. La versión de 1958 del conocido 'escarabajo' de VW. Se trata de la primera evolución del modelo original, que se distingue por llevar una única ventanilla trasera y no la doble de los primeros modelos. Cuentan con un importante mercado por ser un coche icónico. Si se encuentra en estado original puede superar los 30.000 euros. En este caso, se pagan 12.500 euros, en línea con lo habitual para una de las versiones antiguas.

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