Los presupuestos participativos fracasan en su segundo año por falta de difusión y eficacia

Información sobre los presupuestos participativos que se envió el año pasado.

El Ayuntamiento no recibe ni una cuarta parte de las propuestas de hace un año: de más de 1.400 a 300. El proceso se ha difundido poco y, aunque medidas propuestas el año pasado se incluyeron en el presupuesto de 2017, no parece un mecanismo eficaz.

Los presupuuestos participativos han sido una de las grandes apuestas de los grupos de la oposición para esta legislatura en la que el PP de Alfonso Fernández Mañueco gobierna en minoría. La idea era abrir la elección de las medidas e inversiones municipales a las peticiones directas de los ciudadanos, aunque la fórmula adoptada limitó de manera importante el alcance de esta innovación. El alcalde, que incluso llegó a atribuirse el mérito de implantar presupuestos participactivos, tuvo que ceder a las presiones de PSOE, Ganemos y C's y, tras haberlo rechazado en un pleno, no tuvo más remedio que aceptarlo: estaba en su acuerdo con Ciudadanos y tanto Ganemos como el PSOE tenían muy clara la fórmula.

 

Los presupuestos participativos se estrenaron de cara a las cuentas de 2016 y fueron difundidos con una campaña de comunicación para conseguir la mayor participación posible. El proceso logró una enorme participación, que a partir de la recepción de propuestas se fue enfriando y que terminó con la selección de varias medidas para los presupuestos. Sin embargo, el Ayuntamiento dio poca publicidad al proceso para elegir y descartar propuestas y también a la lista de las que fraguaron y fueron incluidas.

 

Puede que eso explique el enorme bajón de participación registrado este año. El año pasado fueron 1.417 las propuestas recibidas por particulares y asociaciones, 700 de ellas referentes a inversiones. Sin embargo, para los próximos presupuestos se han recibido sólo 307 al término del plazo establecido, la mayoría de particulares. Son menos de una cuarta parte para un proceso que sólo lleva dos años.

 

Explicaciones puede haber varias. En primer lugar, este año se le ha dado menos difusión al proceso, que no ha repetido la campaña de publicidad que se hizo en su primera edición. Aunque un poco tarde, el año pasado en junio empezó a llegar a los buzones de los salmantinos el kit con la información sobre los presupuestos participativos, con un tríptico explicativo y un formulario de participación. Entre la campaña y el buzoneo, se logró una importante difusión que este año ha faltado.

 

Tampoco son favorables las fechas elegidas. El plazo para presentar propuestas se ha extendido durante mayo, a muchos meses vista de los presupuestos, lo que puede generar cierta confusión; más si cabe con los presupuestos regionales y nacionales pendientes. El año pasado fue posterior, durante el mes de junio.

 

Además, desde el grupo socialista se considera que se ha comprobado la poca eficacia de la fórmula elegida por el alcalde. Se limitó a un 10% de la inversión el montante de los proyectos que se podían aprobar y, aunque se desbordó esa cifra, se ha hecho escasa mención a aquellos proyectos que eran idea de la ciudadanía, en una línea habitual de acaparar méritos por parte del equipo de Gobierno, algo que los grupos de la oposición conocen bien.

 

Por otro lado, y en cuanto a las solicitudes. y según los datos facilitados por el Ayuntamiento a los grupos de la oposición, 105 no corresponden a ninguna área concreta y el resto se reparten entre vialidad (69), parques y jardines (73) e instalaciones deportivas (33).

 

Una vez recopiladas las propuestas, comenzará una fase de evaluación para que sean estudiadas por los técnicos municipales, quienes analizarán principalmente la vialidad técnica de los proyectos y acompañarán las sugerencias viables con una valoración económica aproximada de su coste. 

 

A continuación, el Consejo de Ciudad establecerá el orden de prioridad en función de unos criterios previamente establecidos. Y finalmente, la Comisión Informativa de Economía, Hacienda y Régimen Interior determinará la inclusión en el presupuesto de los proyectos propuestos y se comunicará las decisiones tomadas y la aceptación o no de las propuestas.