Los 'papeles' de la financiación irregular no pueden con Fernando Rodríguez

Fernando Rodríguez, concejal y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Salamanca.

Fernández Mañueco reafirma el poder del autor confeso de las anotaciones que desvelaron la supuesta financiación ilegal en la campaña de 1999. Repite puesto y responsabilidades como muñidor de todo lo que se mueve en el Ayuntamiento de Salamanca.

Una de las incógnitas que hoy ha despejado Fernández Mañueco era ver el efecto que iba a tener sobre la lista los llamados 'papeles' del PP salmantino, los documentos que pusieron sobre la mesa la posible financiación irregular de los populares en la campaña de las municipales de 1999. Y a tenor de lo anunciado por el candidato a la alcaldía, el hecho de que uno de los hombres fuertes haya reconocido su letra en las anotaciones con nombres de empresas, cifras y conceptos, en 'a' y en 'b', no ha pesado en modo alguno en su decisión.

 

Preguntado por los medios, Fernández Mañueco ha sido claro: "Fernando Rodríguez va en el mismo número y tendrá las mismas responsabilidades". Lo primer es incontrovertible: hace cuatro años iba en el puesto ocho de la lista y repite. Y lo segundo evidencia que va a seguir siendo el político con, probablemente, más poder en el municipio. 

 

Al margen de matemáticas de lista, Fernando Rodríguez ha sido teniente de alcalde y previsiblemente lo seguirá siendo. No puede ser de otra manera cuando nos encontramos ante el concejal de Hacienda y Régimen Interior. Eso significa que sus competencias abarcan toda la política fiscal, presupuestaria y de personal del Ayuntamiento de Salamanca. Y hasta ahora ha sido también el portavoz del grupo municipal popular, aunque ha compartido protagonismo real con Carlos García Carbayo, la otra voz autorizada (y casi omnipresente) del PP en el pleno.

 

Cuando hace unos meses se supo que era su letra la que aparecía en un comprometido documento con anotaciones de cantidades aparejadas a nombres de empresas que habrían colaborado a sufragar la campaña del PP en 1999, se vio obligado a reducir sus apariciones públicas. De hecho, en el primer pleno tras saltar a la luz la noticia no ejerció como portavoz; tardó casi dos meses en volver a dejarse ver en un acto y no ha vuelto a aparecer en ningún acto en el que pudiera recibir preguntas de los periodistas. Eso llevó incluso a que el Ayuntamiento facilitara un vídeo con una intervención suya en respuesta a una crítica del PSOE.

 

Sin embargo, todo ello no impidió que fuera nombrado coordinador de campaña, el mismo puesto desde el que, supuestamente, se las arregló para que el PP pudiera multiplicar su presupuesto para la campaña de 1999 con aportaciones ilegales. Y tampoco ha impedido que Alfonso Fernández Mañueco haya vuelto a confiar en él sin tocar ni un pelo de su puesto y atribuciones.