Los pacientes inmunodeprimidos con riesgo de desarrollar herpes zóster serán vacunados desde primavera
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Los pacientes inmunodeprimidos con riesgo de desarrollar herpes zóster serán vacunados desde primavera

El programa se implanta de manera permanente, paso previo a incluir este suero en el calendario vacunal para los que cumplan 65 años.

La Consejería de Sanidad comenzará a vacunar en primavera a los pacientes inmunodeprimidos con alto riesgo de desarrollar herpes zóster. Se trata de una población diana de 10.000 personas que están en disposición de ser vacunadas y con este paso quedará implantado el nuevo programa de vacunación para el colectivo que incluye, por este orden, a los mayores de 18 años con trasplante de progenitores hematopoyéticos (trasplante de médula ósea); trasplante de órgano sólido; tratamiento con fármacos anti-JAK, VIH, hemopatías malignas y con tumores sólidos en tratamiento con quimioterapia.

 

Son unas 17.000 personas, de las que unas 7.000 se irán incorporando de manera progresiva ya que por las características de su patología deben esperar unos meses para recibir la vacuna. Y se prioriza este grupo por tratarse de personas muy vulnerables por su inmunodrepresión, en los que es más frecuente la aparición del herpes zoster y también, más grave, no sólo por el episodio en sí, sino porque pueden agravar secuelas como la neuralgia postherpética o infecciones bacterianas, así como desestabilizar su patología de base.

 

La previsión es que una vez que exista disposición de sueros, el programa frente al herpes zoster se refuerce con la vacunación progresiva de las personas que cumplan 65 años, edad a la que el riesgo de padecer la enfermedad aumenta, con una incidencia anual de un uno por ciento en varones y del 1,3 por ciento en mujeres.

 

Con este paso se cumple con la estrategia de vacunación que la Comisión de Salud Pública aprobó en marzo, y que hasta la fecha había sido imposible ejecutar por la falta de vacunas. Se decidió comenzar con la inmunización de los grupos de riesgo en todas las comunidades autónomas, para, después, continuar con al menos una cohorte por año, empezando por los 65 e intentando sumar alguna mayor, en función de la disponibilidad de medicamento.

 

Se calcula que las vacunas para los pacientes prioritarios lleguen en tres meses, para lo que se ha reservado ya una partida de 3,05 millones de euros para adquirir 21.040 vacunas, con una pauta de dos dosis. Se trata de una vacuna con efectividad a largo plazo, en la que está probado que no hay caída de inmunidad y no son previsibles revacunaciones en al menos diez años, hasta donde hay experiencia y según los modelos matemáticos.

 

Para el grupo de 65 años, de momento no hay ninguna partida cerrada, pero es previsible que la vacunación pueda comenzar a lo largo del año, teniendo en cuenta que se trata de una recomendación de la Ponencia de Vacunas y de la Comisión de Salud Publica del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que ya se hizo en 2018, pero que no se ha podido aplicar hasta ahora por la falta de disponibilidad de vacuna en España. De hecho, está disponible desde el 1 de julio, cuando se ha incluido como prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud.

 

CARACTERÍSTICAS

 

El herpes zóster es una enfermedad causada por el virus varicela zóster que puede afectar a cualquier parte del cuerpo y cursa con erupción, vesículas y dolor. En numerosas ocasiones provoca complicaciones y secuelas invalidantes, entre las que se encuentra la neuralgia postherpética.

 

Es una patología muy prevalente, con mayor incidencia a partir de los 50 años y en mujeres, aumentando con la edad y, de manera considerable, con la presencia de inmunodepresión y ciertas condiciones de riesgo.

 

Es cierto que presenta una baja mortalidad, pero sí complicaciones y su incidencia va en aumento debido al envejecimiento de la población y al creciente número de personas con comorbilidades y con inmunodepresión. De hecho, desde que la Consejería comenzó a notificar los casos, se observa un ascenso gradual. El último dato disponible, de 2019, indica 15.456 casos, 478 más que diez años antes, con una tasa de 641,93 casos por cada 100.000 habitantes; de 732,91 en mujeres, y de 548,56, en hombres.

 

Además, el 55,2 por ciento de los casos se dio en mayores de 65 años, con 1.839,45 por cada 100.000. Los grupos de 85 años y más y los de entre 75 y 79 años fueron los que mayores tasas presentaron, con 1.560,87 y 1.585,3, en cada caso.

 

Si se observan los datos por provincias, los datos crecen en todas, y las cifras más altas se observan en Valladolid, con 749,29 casos, seguida por Segovia, con 652,51. El dato de contagios más bajo se observa en León, con 589,29, así como en Burgos (618,6), Ávila (620,66), y en Salamanca (622,34). Palencia cerró la tasa con 642,32; Zamora, con 641,93, y Soria, con 636,45.