Los militares protestan en Salamanca contra la obligación de abandonar el Ejército a los 45 años
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Los militares protestan en Salamanca contra la obligación de abandonar el Ejército a los 45 años

Concentración militar a las puertas de la Subdelegación (Foto: T. Navarro)

En los próximos diez años afectará a 550 soldados en la provincia de Salamanca. Cada despido le supondrá a las arcas del Estado casi 180.000 euros hasta la jubilación

La Plataforma '45 Sin Despidos' en Salamanca se ha concentrado este jueves 29 de noviembre a las puertas de la Subdelegación del Gobierno a partir de las 17.00 horas para reivindicar la derogación de la ley para que les impide continuar en el Ejército a partir de los 45 años. "Deberíamos seguir hasta la jubilación como cualquier otro trabajador", explica Fernando García, cabo.

 

Asimismo el Ejército acude este jueves al pleno municipal con motivo de la aprobación de una moción que pide al Gobierno que cambie la ley y no empuje a miles de militares profesionales a verse en la calle por el solo hecho de haber cumplido 45 años. Durante los próximos diez años 550 militares (este 2018, 25) de los acuartelamientos salmantinos tendrán que abandonar las Fuerzas Armadas de manera obligatoria.

 

 

Aseguran desde la plataforma de militares, que su permanencia en el Ejército "es más económica para las arcas del Estado". Y es que cuando sean expulsados tendrán derecho a una paga mensual de 618 euros, eso sí, no contributiva, "jubilarte es como si no hubieras cotizado durante los último veinte años y la pensión sería insignificante". 

 

Este es el motivo por el que el Ejército va a expulsar a 76.000 integrantes de su tropa, que se unieron a filas por concurso y que, por una ley de 2006, firmaron un compromiso que ponía fecha de caducidad a su carrera militar. Ahora se han agrupado en una asociación, 45sindespidos, para defenderse.

 

En el caso de Salamanca son 865, el 90% de la tropa, los que serán expulsados progresivamente, de los cuales 550 abandonarán filas en la próxima década. El coste de echar a soldados que quieren seguir en activo es de 155 millones de euros sólo para los casos de la tropa destinada en tierras salmantinas. Y se les quiere echar contra su voluntad, sin haberles ayudado a reinsertarse y sin los títulos y acreditaciones prometidos.

 

Los afectados se han constituido en asociación por toda España para intentar que el Estado cambie la ley. De momento, han conseguido que muchos ayuntamientos y parlamentos regionales insten al Gobierno a cambiar una normativa que es discriminatoria al limitar a los 45 años la estancia en el Ejército de una parte de su tropa, la que entró por concurso, mientras sí permite la permanencia de los miembros de carrera. Este jueves acuden al pleno en Salamanca.

 

Una media que cuesta 180.000 euros por militar

Además, la medida tiene un importante coste. El Estado va a gastar una importante cantidad con cada uno de los 76.000 militares afectados por la medida si decide no dar marcha atrás como le piden. A cada militar 'retirado' con 45 años se le pagan 600 euros al mes hasta los 65 años: son 7.200 euros al año. No es una pensión, sino una asignación que, además, no es contributiva: no cuenta para una futura jubilación. Sí tienen derecho a cobrar dos años de paro tras el despido. En total, cada caso saldrá por unos 180.000 euros. El coste de la medida en los diez próximos años se aproxima a los 10.000 millones de euros.

 

El coste es muy elevado, pero no parece importar al Gobierno, que está dispuesto a externalizar tareas como la vigilancia de cuarteles. Al tiempo que se despide soldados por cumplir 45 años, se adjudican contratos a empresas privadas para esta tarea. Todo, por un coste muy superior a lo que cobra un soldado en activo, y que se suma al coste de una jubilación forzosa que pocos quieren.