Los ganaderos de la Comunidad contarán con 500.000 euros para frenar las enfermedades animales

La consejería realiza controles serológicos de las enfermedades de los rumiantes para conseguir su erradicación
El Consejo de Gobierno ha aprobado una inversión por importe total de 506.000 euros destinada a la adquisición de distintos materiales necesarios para el diagnóstico de enfermedades animales. De esta cuantía, 300.000 euros se destinarán a la compra de kits para el diagnóstico "post mortem", mediante la técnica ELISA, de encefalopatías espongiformes transmisibles (EET), en las especies bovina, ovina y caprina. El resto, 206.900 euros, se destinarán a la adquisición del material para el diagnóstico de Gamma Interferón Bovino por ensayo inmunoenzimático o técnica Elisa.

La declaración oficial de la existencia de Encefalopatía Espongiforme Bovina en España, derivó en la necesidad de ejecución del Programa Integral Coordinado de vigilancia y control de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles de los animales (EET), y en la puesta en funcionamiento de tres laboratorios autorizados en Castilla y León (Burgos, León y Salamanca) para el diagnóstico de dichas patologías, de gran importancia tanto en materia de sanidad animal como en materia de salud pública.

Con el fin de evitar importantes pérdidas económicas en las explotaciones ganaderas de la Comunidad, de manera periódica, la Consejería de Agricultura y Ganadería realiza controles serológicos de las enfermedades de los rumiantes para conseguir su erradicación.

Por otro lado, el Consejo de Gobierno ha aprobado una inversión de 206.900 euros para la contratación del suministro de adquisición del material para el diagnóstico de gamma interferón bovino por ensayo inmunoenzimático aplicado a las muestras de suero. Su adjudicación se llevará a cabo mediante procedimiento negociado y tramitación urgente.

Las enfermedades de los rumiantes sometidas a control y, en algunos casos a erradicación, producen importantes pérdidas económicas en las explotaciones ganaderas por lo que, de manera sistemática, se realizan controles serológicos de las mismas, dada la extraordinaria virulencia de algunas cepas, con el fin de evitar su propagación, manteniendo el control sobre los focos, así como las calificaciones sanitarias, siguiendo la normativa vigente.