Los fundamentos y principios jurídicos existentes en la UE. Plaza de Toros de Íscar

Se refería recientemente nuestro diario al tema arriba citado, allá en sus prolegómenos por los años 2007 y 2009.

Hay que significar, por mucho que sean las buenas intenciones al diseñar un proyecto correcto, no siempre ocurre de esta forma, ya que pueden surgir circunstancias anómalas que exijan su modificación.

 

Igualmente, y en el otro lado, deficiencias técnicas “groseras”, que conduzcan indefectiblemente a la misma.

 

Es decir, para llevar a cabo la Modificación, se encuentra establecido un procedimiento legalmente establecido que exige la tramitación de un expediente dónde las formas son importantes, además, tratarse de una prerrogativa de las AA.PP.

 

Sin embargo, ocurren muchas veces en la práctica que se introducen modificaciones en una obra sin tramitar dicho procedimiento o contraviniendo sus reglas más o menos esenciales, surgiendo con toda su virulencia “el reformado anticipado”.

 

Como familiaridad jurídica con los "modificados”, el autor ha publicado recientemente una obra referida a este supuesto, pero que obviamente se omiten detalles, sujetos a interpretarse publicidad indebida.

 

Volviendo brevemente al inicio, hay que reconocer que nuestra adhesión a la extinta CEE supuso en determinados casos algunas convulsiones en nuestro Derecho al integrarnos en el acervo comunitario

 

Pero en opinión de este humilde jurista senior, la cristalina transparencia de sus PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO como FUNDAMENTOS JURÍDICOS, fueron desde tiempo ha, si se me permite la licencia, una especie de "TABLAS DE LA LEY", imperantes en nuestro Derecho.

 

Uno de ellos es EL DE IGUALDAD DE TRATO O NO DISCRIMINACIÓN QUE JUNTO AL DE PUBLICIDAD Y EL DE CONCURRENCIA, resultan básicos en el marco de la legislación contractual de la U.E. que rige el mercado público, y que consiste en que la totalidad de los concursantes, gocen o dispongan de las mismas oportunidades al formular sus ofertas, limitándose de esta forma el riesgo de arbitrariedad o favoritismo por parte los poderes adjudicadores.

 

Aparte de lo anterior, nuestra Jurisprudencia ha sostenido en algunas ocasiones – se refiere al enriquecimiento injusto – en la contratación administrativa para aquellos casos en los que las AA.PP. encargan trabajos adicionales al contratista, posiblemente extemporáneos que este ejecuta y entrega a plena conformidad de aquéllas, sin producirse en forma jurídica a la variación contractual sobrevenida e impuesta por circunstancias sobrevenidas.

 

Circunstancias, donde parecen no tener cabida situaciones individuales alegadas de desconocimiento de las leyes, cuando el sujeto imperante es la Institución y no la persona.

 

Otro aspecto a tener muy en cuenta, son los reiterados Dictámenes del Consejo de Estado, cuando apuntan el orden en que la modificación de los contratos se encuentra sujeta a las solemnidades en su aprobación, que se constituyen como esenciales, de tal forma, qué para llegar a la novación contractual, primero, la ejecución de las obras objeto del proyecto modificado, y segundo, la novación, por lo que hay que seguir a través de sus trámites y en su orden, el procedimiento legalmente instituido.

 

En el Dictamen nº 1281/1994, de 21 de julio, se expresa de la siguiente manera: En el caso objeto de la presente consulta, se ha producido lo que un sector de la doctrina ha calificado de “reformado anticipado”, por haberse introducido modificaciones en la obra, sin esperar a su aprobación y contraviniendo el procedimiento legalmente establecido.

 

Estas ideas se reiteran en el Dictamen nº 828/2003, de 29 de mayo, donde se señala respecto al fondo del asunto que se trata de abonar unos trabajos adicionales, no contemplados en el proyecto inicial, y que fueron ejecutados por la empresa adjudicataria.

 

Para este Alto Cuerpo Consultivo, estas actuaciones comportan una infracción de lo prevenido en la legislación de contratos del Estado, que, de forma tajante, establece que ni la Administración, ni el contratista, ni ambos de consuno pueden introducir o ejecutar modificaciones en la obra objeto del contrato sin la debida aprobación,

 

Lo pertinente, pues, hubiere sido aprobar la correspondiente modificación contractual, so pena, si se me permite una segunda y última licencia, del riesgo de recibir por parte del Consistorio iscariense, un “cornalón”, valga, como símil taurino.