Los europeos reyes del 800 en Londres le muestran el camino a Álvaro de Arriba

Álvaro de Arriba, en el Mundial de Londres.

Los resultados de Bosse, Kszczot o Langford en el Mundial son la piedra de toque del salmantino, que ya se ha visto las caras con ellos en otros campeonatos en los que les ha derrotado. La preparación para pasar las eliminatorias, la clave.

Los europeos han sido los auténticos reyes del 800 en este Mundial de Londres. Pese a la ausencia de Rudisha, la victoria del francés Bosse, el segundo puesto del polaco Kszczot y el cuarto del inglés Langford han llamado la atención... también de los atletas españoles, como Álvaro de Arriba, que ven que sus posibilidades son reales. El motivo es que el salmantino se ha visto las caras con muchos de ellos, y hasta les ha derrotado.

 

Tres de los cuatro primeros de la última final del Mundial en 800 han sido ya 'piedra de toque' para Álvaro de Arriba, que ya se ha medido a ellos... y hasta les ha derrotado. El nuevo campeón mundial, Bosse, no estuvo en el Europeo de Belgrado pero fue quinto en el de aire libre de Amsterdam 2017 donde Álvaro fue finalista (séptimo). En el continental de pista cubiera, el salmantino ganó su semifinal por delante de Kszczot, ahora subcampeón mundial y oro europeo en la final en la que Álvaro fue bronce. Y el británico Langford quedó fuera precisamente en aquella semifinal que ganó el salmantino y ahora ha sido cuarto en Londres.

 

Y no son los únicos rivales europeos con los que ya se ha visto las caras. Kupers, ausente en semis en Londres tras pasar su serie, fue quinto en Belgrado tras casi sacar a De Arriba de la pista y sexto en Amsterdam, justo por delante del salmantino. A Lewandowski le vio en la final del Europeo de Amsterdam en la que el polaco fue subcampeón. En aquel campeonato estuvo el británico Giles, medalla de bronce, que en Londres no pudo pasar las series... Todos rivales con los que las referencias son positivas y esperanzadoras para el futuro.

 

La presencia de varios de ellos en la final y en los puestos de honor del 800 atiende a varias causas. Langford, que todavía es júnior, ha protagonizado una gran progresión, igual que Bosse, un atleta de 1992, dos años mayor que el salmatino. Lo de Kszczot responde al punto álgido de la carrera de uno de los mejores mediofondistas europeos de siempre. Los dos primeros tienen marcas similares a las del salmantino, más destacada la del polaco, pero la diferencia ha sido la capacidad para hacer bien las dos carreras que hacen falta para meterse en la final de un gran campeonato.

 

De momento, el salmantino, en su primera participación en un Mundial al aire libre (nada que ver con el de pista cubierta) ha logrado pasar la eliminatoria y llegar a semis, el tope para todos los ochocentistas españoles a lo largo de la historia. Lograr llegar  a la última ronda es el próximo paso, pero la clave no es sólo la marca (la del salmantino ya da para estar a este nivel), sino saber aguantar la dureza de estas carreras y de competir en días consecutivos.