Los dientes de sierra condenan al ibérico

El sector sufre grandes vaivenes en el precio de la materia prima, lo que desestabiliza el mercado y frena las opciones de recuperación
El ibérico ha pasado de ser un producto estrella a estrellarse, y no porque la calidad del producto no sea buen, ni mucho menos. La crisis del sector y la general del país han frenado el desarrollo de un mercado que vive inmerso en los ya famosos ‘dientes de sierra’ que no hacen otra cosa que perjudicar al precio en origen y destino de los productos.

De hecho, en la actualidad el sector del ibérico ha acumulado casi siete meses de subidas debido al bajo precio en origen de los productos, nivel que aún no hace que los ganaderos puedan cubrir los gastos que les cuesta producir. En la actualidad, y según el valor de la Lonja Provincial de Salamanca, los cochinos de pienso cotizan a 1,67 euros en intensivo y a 1,73 en extensivo.

No obstante, para que los ganaderos cubriesen gastos y los igualasen con los ingresos, los cerdos de pienso deberían cotiza a 1,90 euros, nivel que ya no va a alcanzar, al menos en un medio plazo.

Pero la otra cara de la moneda, los industriales, tampoco atraviesan por un buen momento porque al incremento de la materia prima en origen no pueden repercutirle la subida al consumidor porque éste ya no soporta los precios y el gasto ha bajado de manera notable, por lo que si suben los precios, el mercado caería aún más.

En la actualidad, en el mes de octubre de 2012, el ibérico ha alcanzado el precio más elevado desde 2007, cuando el sector comenzó a entrar en una crisis de la que no encuentra la puerta de salida. Pese a los siete meses que acumula de subida, los productores no alcanzan la rentabilidad en un momento en el que el precio parece haber tocado techo al alza.

Hace más de tres años, el 5 de enero de 2009, el sector sí que tocó fondo cuando el valor de los cochinos de pienso en intensivo cotizó por debajo del euro por kilogramo, cifra que se convirtió en un claro punto de inflexión del sector.

Tras marcar ese mínimo histórico de 0,99 euros, el valor en la Lonja de Salamanca se elevó en 0,33 euros en un año para marcar 1,32 euros en enero de 2010, nivel muy bajo pero recuperado de la agonía anterior.

Por ello, este sector acumula una crisis que dura ya cinco años y que está terminando con muchas explotaciones en la provincia, dejando a ganaderos e industriales por el camino.