Los cuadernos de Historia del Comercio, una colección diferente

Desde 2008 se han publicado un total de doce cuadernillos, con los que el Museo del Comercio rinde homenaje a las empresas “de toda la vida”, y con el que destaca el patrimonio cultural generado por los negocios tradicionales.

Hace ya cinco años que el Museo del Comercio inició la publicación de los Cuadernos de Historia de Comercio Salmantino. El objetivo de esta colección es rendir homenaje a las empresas “de toda la vida” y llamar la atención sobre un patrimonio cultural, el generado por los negocios tradicionales, que representa un modo de vida ya en declive, eclipsado por otras formas más actuales de practicar el comercio.

 

El primer monográfico estuvo dedicado a la librería e imprenta de Calón, que en aquéllos momentos -2008- cerraba sus puertas al público después de casi 150 años de actividad. Después vendrían los cuadernos dedicados a la pastelería La Mallorquina, a los Almacenes Ara, a la Joyería Santiago, a la tienda  de ultramarinos de Fausto Oria, a los olvidados carroceros Maldonado y Bomati, a los comercios de Los Centenera, a la imprenta de los Núñez, a la familia de artesanos Méndez …, así hasta llegar al último número, el 12, editado hace poco más de un mes, que  tiene como protagonista a la juguetería El Barato.

 

Pero también se han publicado números dedicados a eventos comerciales concretos, como el tercero de la colección, que relataba los pormenores de la Exposición Regional celebrada en 1907 y que tuvo una de sus sedes en el Mercado Central de Abastos, aún sin inaugurar. Fue un evento que generó mucha expectación en la ciudad. El número 10 estuvo dedicado a otro hecho histórico: la construcción de la avenida de Mirat y pudo redactarse gracias a la documentación textual y gráfica que se conserva en la fábrica.

 

Del éxito de la iniciativa da cuenta el hecho de que prácticamente todos los monográficos se hayan tenido que reeditar. Dicho éxito es consecuencia, en gran medida, de su cuidada edición. Desde los inicios de la colección se establecieron dos requisitos para que un comercio pudiera ser protagonista en estos cuadernos: que la empresa hubiera sido fundada antes de 1950 y que se conservara de ella suficiente material gráfico para hacer amena su historia. Y es que un buen texto, se saborea mejor con un atractivo aparato gráfico. Es esa ajustada combinación de texto e imágenes  la clave que sostiene esta entrañable  colección. El número 13, ya en preparación, dedicada a una conocida fábrica ya desaparecida, será también una agradable sorpresa para los salmantinos.