Los Capuchinos de la Plaza España anuncian su marcha, aunque mantendrán abierta la iglesia y cederán locales a ONGs
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Los Capuchinos de la Plaza España anuncian su marcha, aunque mantendrán abierta la iglesia y cederán locales a ONGs

Iglesia de los Capuchinos de Valladolid. FOTOS: JUAN POSTIGO

La orden reubica a los cuatro frailes en otras comunidades, aunque desplazarán cada domingo a un religioso para el servicio de la eucaristía.

Llegaron por primera vez a Valladolid en 1630 y permanecieron hasta la desamortización en 1835. Un siglo más tarde, en 1944 regresaron a la ciudad del Pisuerga y años más tarde construían el convento y la iglesia de Plaza España. Hablamos de la Orden de los Capuchinos que recientemente han anunciado su marcha.

 

No obstante, tal y como ha relatado el superior de la orden en Valladolid, Víctor Herrero de Miguel, la marcha de los cuatro frailes, que actualmente habitaban en el cenobio, no supondrá ni el cierre de la iglesia, ni tampoco de parte de sus dependencias, ubicadas en el corazón de la ciudad.

 

“Hay que dejar claro que la iglesia no se va a cerrar. Los domingos se celebrarán las tres eucaristías [11.30, 12:30 y 20 horas] habituales con el servicio que prestarán los frailes de las comunidades de nuestra orden más cercana: León, Salamanca y Madrid”. El superior dice asimismo, que se está “sondeando” la posibilidad de que la misa diaria tampoco se suprima y sean otros religiosos los que se encarguen de la misma.

 

Desde hace algún tiempo, algunas dependencias del convento -un edificio de seis plantas- se han cedido a varias organizaciones y ONG como Fundación Aldaba (Proyecto Hombre) o Procomar (de los Hermanos de la Salle), entre otras. “Estamos en conversaciones para ceder otros locales y dependencias de la vivienda a organizaciones, cuyos fines sean coincidentes con los de nuestra propia orden”, dice Herrero de Miguel.

 

La comunidad religiosa de los Capuchinos se muestra “apenada y triste” por su marcha aunque "sin dramatismos". La decisión se justifica en “la necesaria reorganización de las comunidades, promovida por el aumento de edad de los hermanos y la escasez de vocaciones”. Algo que el propio superior dice que es “común a muchas congregaciones”.

 

Los cuatro hermanos presentes hasta la fecha en Valladolid han sido destinados a otras comunidades de Madrid, Gijón, Zaragoza y Sangüesa. Según confirma el superior, el arzobispado ha recibido la noticia con “pena” y ha agradecido el trabajo de los frailes durante tantos años en Valladolid. Asimismo han deseado que algún día puedan retornar.

 

Los Capuchinos en Valladolid “atendían el culto de su iglesia, la capellanía de las Concepcionistas y un apostolado social a través del reparto de alimentos y lavado de ropa en relación con Caritas”, según recogen en su página web.