Los caminos escolares seguros, asignatura pendiente para el próximo curso en Salamanca

Doble fila en las proximidades de un colegio de la capital este curso.

El Ayuntamiento de Salamanca ha perdido todo el curso 2016/2017 y no ha hecho ni el más mínimo avance en la creación de caminos escolares seguros, una materia en la que lleva años de retraso.

Este viernes termina el curso escolar y el Ayuntamiento de Salamanca ya tiene una asignatura pendiente para septiembre... aunque no es seguro que logre resolverla en la 'recuperación'. Se trata de los caminos escolares seguros, un concepto de seguridad vial aplicado a los desplazamientos escolares y que incluye medidas que Salamanca incumple desde hace años. Se trata de un programa para elaborar itinerarios seguros de acceso a los colegios y diseñar los planes para su implantación.

 

A principio de curso, en el mes de octubre, los grupos municipales aprobaron en el pleno una moción para el desarrollo de este proyecto en Salamanca. En realidad, la moción llegaba tarde. Cuatro años atrás, en noviembre de 2013, se llegaba a un acuerdo para que la Policía Local participara en la elaboración y diseño de caminos escolares seguros en la ciudad con el Centro Superior de Educación Vial de Salamanca. La idea partió de este centro delegado de la DGT y llegaba cuando Tráfico empezaba a impulsar este tipo de medidas. Sin embargo, nada se hizo y hasta ahora el Ayuntamiento ha optado por la permisividad total en lugar de la regulación. Y así ha seguido.

 

El consistorio ha tenido todo el curso para poner en marcha el acuerdo por los caminos escolares seguros, y no ha movido un dedo. Según el acuerdo firmado, los caminos escolares seguros se crearían en cuatro fases: creación de una comisión técnica en el Ayuntamiento; análisis de la movilidad y los hábitos de desplazamiento, elaboración de mapas con los itinerarios y la identificación de los problemas y sus causas; elaboración del plan, con un calendario de actuación; puesta en marcha el proyecto. A día de hoy, no se ha iniciado ni la primera fase.

 

Mientras tanto, la doble fila escolar, los aparcamientos indebidos, la falta de estacionamientos cercanos a los colegios... son la constante en la circulación próxima a los colegios. Basta con darse una vuelta cerca de los centros escolares incluso esta semana de final de clases para darse cuenta de que nada ha cambiado porque nada se ha hecho.

 

Entre las medidas estándar, La DGT pide prohibir el estacionamiento frente a los colegios a la hora de la entrada y la salida, limitar a 30 km/hora las calles de acceso y que la policía regule el tráfico cerca de los colegios. Recomendaciones que el Ayuntamiento, responsable del tráfico en Salamanca, incumple de manera sistemática y en varios puntos de la ciudad. Además de la doble fila, hay que hay que esquivar coches encima de pasos de peatones, aparcados por todas las cercanías, restando visibilidad y causando embotellamientos.

 

También se piden aparcamientos para que los padres dejen a los niños a una distancia prudencial. No hay casi ninguno, salvo en el parque Picasso para un colegio cercano. Lo habitual es que los vehículos invadan aceras, zonas peatonales y calles en segunda fila. Además, la DGT recomienda eliminar la fase ámbar de los semáforos para reducir el riesgo de atropellos por cruzar mal o cuando un vehículo apura y se lo salta. Y también aceras amplias y sin obstáculos, que no siempre existen.