Los biógrafos de Unamuno, sobre la película de Amenábar: "Tenemos reservas sobre la historia, pero es ficción"
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Los biógrafos de Unamuno, sobre la película de Amenábar: "Tenemos reservas sobre la historia, pero es ficción"

Fotograma de 'Mientras dure la guerra' en el edificio histórico de la Universidad de Salamanca.

Colette y Jean-Claude Rabaté, biógrafos de Unamuno, aseguran que "tiene detrás a muy buenos actores y a un gran cineasta".

Los investigadores Colette y Jean-Claude Rabaté publican la biografía de Miguel de Unamuno 'Convencer hasta la muerte' (Galaxia Gutenberg), con nuevos datos gracias a documentos inéditos y en los que se vuelve a abordar el enfrentamiento con el general José Millán Astray en el paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936. Es un momento muy de actualidad con el estreno del filme de Amenábar en el que la figura de Unamuno tiene un gran protagonismo.

 

El matrimonio Rabaté ya ha visto la película de Alejandro Amenábar sobre la figura del pensador español, 'Mientras dure la guerra', que "tiene detrás a muy buenos actores y a un gran cineasta". "Tenemos ciertas reservas respecto a parte de la historia, pero no se puede olvidar que es ficción y cada uno tiene derecho a dar su visión. No es un documental histórico", han señalado.

 

De hecho, han hecho un símil con la libertad de expresión respecto a la situación de Unamuno, un creador que "se negó a ser censurado" durante el exilio -no escribió artículos para la prensa española para "no pasar por la censura de los analfabetos militares"-. "Fue una víctima y un hombre muy censurado", han lamentado.

 

 

'Vencer no es convencer'

 

Los dos autores defienden la versión histórica del altercado con Millán Astray en la Universidad de Salamanca, sobre la que hay discrepancias y que algunos inverstigadores han rebajado a un incidente sin importancia en el que, incluso, no se llegó a decir la famosa frase del escritor.

 

"Algunos investigadores y periodistas han dado altavoz a la versión de que fue una bronca de café, algo que no es posible. No es una bronca entre parroquianos de un bar, es un enfrentamiento entre dos ideologías al que no hay derecho a minimizarlo", han señalado en una entrevista los hispanistas franceses, quienes además recuerdan las consecuencias para el pensador español.

 

"Fue fulminado tras ese día. Cuando se acerca al casino escucha los insultos de 'rojo' o 'traidor', pero él quiere salir por la puerta grande. Al día siguiente el ayuntamiento de Salamanca lo excluye y sus colegas catedráticos, que lo habían propuesto para el Nobel, lo repudian. Y Franco lo cesa. Pues algo habrá pasado, ¿no?", han ironizado.

 

De hecho, se ha llegado a cuestionar hasta la famosa frase atribuida ese día a Unamuno, la de 'venceréis, pero no convenceréis', debido a que el relato de ese acto fue escrito por una persona que no estuvo allí. "Es evidente que hay una parte novelada por una persona que no estaba presente, pero con un fondo de verdad", han apuntado.

 

Y, dentro de esa 'verdad', está la frase de 'vencer no es convencer' que Unamuno "pronunció en varias ocasiones". "El espíritu es el mismo: lo que quiere es usar la razón y al mismo tiempo profetiza el triunfo de un bando. El resto es una polémica estéril y no se puede convencer a los que están sordos", han zanjado.

 

 

Todas las papeletas para ser fusilado

 

Para los Rabaté, Unamuno "tenía todas las papeletas" para haber sido fusilado, pero intuyen que su fama internacional echó para atrás estas intenciones. En cualquier caso, el filósofo murió recluido en su casa "con miedo" a su final y "a estar contagiado de la violencia", llegando incluso a pronunciar la frase de que 'da asco ser hombre'.

 

Cinco días antes de morir, se mostró como un "visionario" respecto al futuro que le esperaba a España durante muchos años. 'Se acercan días terribles', escribió el pensador que pedía "renunciar a la venganza porque creía que era el gran mal de los españoles: el resentimiento y el odio".

 

Defensor de la República española y, en un primer momento, del bando que se alzó contra ella -para luego repudiarlo-, Unamuno fue un pensador "muy coherente" a pesar de todo ello. "Sus opiniones no cambian mucho, su manera de proceder era la contradicción y eso generaba escándalos. 'Ser antipático es llevar razón', llegó a decir", han resaltado.