Los andamios anuncian la esperada rehabilitación del palacio de Monterrey

Empieza la instalación de andamios en el palacio de Monterrey, que desde hace más de tres años espera una actuación necesaria.

Esta mañana ha empezado a instalarse en la fachada del palacio de Monterrey un andamio que anticipa las esperadas obras en este edificio. De hecho, hace mucho tiempo que el monumental palacio necesita una profunda revisión que la propiedad, la Casa de Alba, ha estado demorando hasta que el Ayuntamiento de Salamanca ha acudido 'al rescate' con una millonaria subvención.

 

La obra se ha demorado mucho tiempo y hace años (desde finales de 2013) que la fachada de las cresterías está cubierta por una lona para mitigar los constantes desprendimientos. La actuación se centrará en las fachadas sur y este, en el Torreón de esquina y en la Torre Central y debe frenar la pérdida de elementos ornamentales y el mal estado de las cubiertas y vierteaguas denunciado por Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.

 

 

Los andamios anuncian una obra que debe frenar el importante deterioro que sufre el palacio tras años de posponer en el necesario mantenimiento. Necesario y obligado, ya que se trata de un edificio catalogado como BIC (Bien de Interés Cultural) y los propietarios tienen entre sus obligaciones la conservación y la apertura para las visitas. Ni la primera ni la segunda se han visto cumplidas en los últimos años porque son contadas las veces que el palacio ha abierto al público.

 

Con esa excusa, el Ayuntamiento de Salamanca ha dispuesto una importante subvención de más de 272.000 euros que cubre casi totalmente el presupuesto de 320.000 euros que ha presentado la propiedad para la restauración. El convenio se firmó a finales de julio, en pleno parón veraniego, por 272.387 euros para financiar el proyecto y las obras; y a asumir la gestión de apertura al público y gestión de las visitas para el público en general de manera idéntica a lo hecho en Ieronimus y Escala Coeli. A cambio la Casa de Alba se compromete a poner el palacio a disposición y para la apertura al público, algo a lo que estaba obligado.