Los Alvia vacíos de Salamanca: al 50% de ocupación antes de la pandemia y al 30% después

Dos trenes,  un Alvia y un regional, en la playa de vías de la estación de Salamanca. Foto: F. Oliva

La baja ocupación de los trenes rápidos entre Salamanca y Madrid complica la recuperación de frencuencias: Renfe plantea devolver servicios solo si hay demanda. Horarios y tarifas, en el punto de mira para explicar el fracaso.

Salamanca clama por recuperar sus trenes con Madrid, pero lo tiene muy difícil a tenor de los datos por un motivo: la baja ocupación. El plan de Renfe es recuperar conexiones a medida que aumente la demanda, nula durante el estado de alarma y muy reducida todavía, y está previsto que eso no ocurra hasta 2021. En el caso de Salamanca, esa demanda está a día de hoy muy por debajo de lo que había, y ese nivel ya era escaso.

 

Así se desprende de los datos conocidos esta semana en una respuesta parlamentaria en el Congreso, a pregunta del diputado socialista salmantino David Serrada. Según la contestación, la ocupación entre febrero de 2019 y febrero de 2020 ronda el 50% y no ha superado nunca el 57%. Es decir, que los Alvia van a medias de ocupación. Y según fuentes consultadas por TRIBUNA, la ocupación actual es inferior, ronda el 30%: es decir, que los trenes desde Salamanca a Madrid van directamente medio vacíos.

 

Eso complica recuperar las conexiones anteriores a la pandemia, porque la demanda es todavía reducida. Renfe no se puede permitir llevar trenes vacíos, al menos, no en su oferta comercial, aquella que depende de la rentabilidad de la venta de billetes. Y los Alvia lo son. Otro cantar son los trenes media distancia, que son obligación de servicio público, y de los cuales se han puesto a rodar varios para suplir las conexiones que se hacían con trenes rápidos.

 

Sin trenes por la pandemia

El estado de alarma dejó a Salamanca sin trenes y la 'nueva normalidad' no ha supuesto el retorno de todos los servicios suspendidos temporalmente, al menos, no por ahora. Desde que se levantaron las restricciones la conexión ferroviaria de la ciudad es muy deficiente: tiene menos trenes hacia Valladolid, se suspendió el Lusitania, se eliminó el de Barcelona (aunque ahora parece que vuelve) y, de manera muy especial, se ha notado en la conexión con Madrid, fundamental para la ciudad.

 

El principal cambio es la eliminación de los Alvia, los trenes rápidos con Madrid. De las cuatro frecuencias diarias antes del estado de alarma se ha pasado a una al día, más un refuerzo de fin de semana. En su lugar, varios de los horarios se atienden con trenes convencionales, con trayectos que pasan de la hora y media a las cerca de tres horas.

 

Competencia y precios

Pero, ¿por qué los Alvia no tienen demanda? Tras el estado de alarma, el teletrabajo y las plataformas online de educación han reducido desplazamientos. Y la demanda ha mermado. También está la competencia del transporte por carretera: la empresa que hace la conexión Salamanca-Madrid ha recuperado todos sus servicios.

 

No obstante, la baja ocupación de los Alvia es anterior al estado de alarma y la demanda de plazas no llega al 50% del total de capacidad que se ofrece: la culpa no es solo del Covid. En este sentido, la política de tarifas de Renfe ha recibido muchas críticas por el alto precio de los billetes (40 euros por trayecto) y la oferta de abonos, que obligan a pagar más de 700 euros para poder viajar por 14-15 euros por trayecto, y con límite de tiempo para usarlos, un desembolso al alcance de pocos y un servicio con poco público potencial.