Los agricultores se llevan ‘un palo’ en la cosecha de cereales con la mitad de las previsiones iniciales

El calor de los Ăşltimos dĂ­as y la desapariciĂłn de las lluvias reducen los rendimientos en trigo y cebada

La campaña de cereales en la provincia de Salamanca ha sido del todo “inusual” ya que ha atravesado por varias etapas. Primero, los agricultores se vieron al borde del abismo debido a la pertinaz sequía de los meses de otoño, invierno y el inicio de la primavera, dando al traste con las opciones de ‘coger’ una buena producción.

Pero el mes de abril y el inicio de mayo cambiĂł el panorama de los campos de cereales de la provincia, dando vida a los trigos y las cebadas que estaban agonizando ante la falta de agua, dando un hilo de esperanza para contar con rendimientos positivos. Incluso hasta hace escasos diez dĂ­as, los productores barruntaban la posibilidad de contar con una cosecha de 3.500 kilogramos para el trigo y un menor porcentaje para la cebada.

Pero en la actualidad, la situaciĂłn es bien distinta porque las elevadas temperaturas de los Ăşltimos dĂ­as y la apariciĂłn de la sequĂ­a han dejado de nuevo los campos con muy poco grano y los agricultores son conscientes que en zonas de la provincia como PeĂąaranda, Carrascal del Obispo o DoĂąinos, el resultado no serĂĄ muy bueno. QuizĂĄ en zonas mĂĄs fĂŠrtiles de La ArmuĂąa o en puntos aislados donde haya llovido mĂĄs, la cosecha serĂĄ superior.

“Esperamos la mitad de lo que pensábamos hace solo unas semanas porque el tiempo se ha vuelto a poner en contra, por lo que estamos hablando de 2.000 kilogramos de media por hectárea de los 3.500 kilos que había en previsión, mientras que en la cebada se prevén los mismos rendimientos o incluso algo menos”. Así lo reconoce Juan Manuel Redero, agricultor de la zona de Las Villas, quien señala que su alegría se ha venido abajo.

Este hecho puede provocar que el cereal cambie de tendencia en lo que se refiere a su precio, ya que acumula varias semanas con una disminuciĂłn del mismo, aunque aĂşn su nivel es elevado. Pero si la cosecha es mĂĄs reducida, como todo hace indicar, el valor de la materia prima puede volver a dispararse en el mercado.