Los agricultores se frotan las manos con la campaña de la patata porque rentabilizarán el cultivo

Después de varios años de penurias, el mercado indica un precio elevado que se sitúa en 0,25 euros por kilo en la actualidad

Los ‘famosos’ dientes de sierra por los que atraviesa el precio de la patata han alcanzado un pico elevado y las previsiones apuntan a que seguirá así de cara a la nueva campaña en la provincia de Salamanca. De hecho, en la actualidad, el valor del kilogramo en origen que se paga en Andalucía asciende a entre 0,25 y 0,26 euros debido al descenso de la producción, lo que hace que el mercado llegue sin saturación a mediados de julio cuando se comience a recoger la patata más temprana en Salamanca.

La superficie sembrada en la provincia ha disminuido cerca de un 15% respecto al año anterior, que no fue rentable para los agricultores aunque de cara a la nueva campaña se prevén unos rendimientos de 40 toneladas por hectárea en el tubérculo de un ciclo más corto y quizá más en las de ciclo más largo.

Por tanto, y de cumplirse las expectativas de rentabilidad de la patata, los productores podrán desquitarse de las campañas pasadas donde el valor del tubérculo por excelencia se situaba entre 0,03 y 0,06 euros en origen cuando en destino se disparaba hasta el euro por kilogramo, dejando a las claras la desigualdad de la cadena de distribución y los intermediarios.

En la comunidad se prevén 800.000 toneladas de patata
La provincia de Salamanca es solo una pequeña parte dentro del entramado de Castilla y León en la producción de patata, en la que se prevén cerca de 800.000 toneladas de producción, la mitad del conjunto de España con 20.000 hectáreas, un 12% menos que en 2011, por lo que los alrededor de 5.000n agricultores que se dedican a este sector, podrán ganar dinero.

Con Andalucía en el final de la producción, los agricultores miran al norte, en concreto a Francia, que cada campaña inunda el mercado con producto de una peor calidad y a precios más bajos, con la competencia desleal que supone para el producto nacional. No obstante, se trata de un cultivo con mucho valor que lidera Andalucía al ser la primera zona de la Unión Europea en comenzar con el arranque, exportando España un total de 250.000 toneladas con Valladolid como primera línea en Castilla y León.

La remolacha, ¿crónica de una muerte anunciada?
Por otro lado, la cruz es para la remolacha. El cultivo estrella hace solo unos años se ha caído con todo el equipo después de conocer que la Junta de Castilla y León ha retirado las ayudas que había prometido hasta 2014 (50 millones en cinco años), dejando a los productores “tirados y con unas perspectivas de futuro muy malas. También es hora de que la industria meta dinero que ha sido la única que se ha beneficiado y nunca ha hecho nada. Pero lo único que hay cierto es que el cultivo tiene un futuro muy negro”, señala Juan Manuel Redero, agricultor de Las Villas.