Los abonos que harán más barato el Alvia Salamanca-Madrid, disponibles antes de final de año
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Los abonos que harán más barato el Alvia Salamanca-Madrid, disponibles antes de final de año

(Foto: C. A. H.)

El nuevo abono para usuarios habituales estará listo antes de que acabe 2018. Pagarán menos quienes compren un abono de diez viajes y los consuman en menos de 45 días.

El diputado socialista por Salamanca, David Serrada, ha confirmado que los nuevos abonos del Alvia Salamanca-Madrid estarán disponibles antes de que acabe el año. El nuevo sistema consistirá en bonos de diez viajes con los que se rebajará el precio unitario del trayecto para los usuarios más recurrentes. La conexión la usaron más de 375.000 viajeros durante 2017, su segundo año completo en servicio.

 

La implantación de los abonos ha sido posible tras completar el actual Gobierno la tramitación, tal y como ha asegurado Serrada, que ha criticado que los parlamentarios salmantinos del PP se hayan dedicado a exigir la puesta en marcha de los abonos cuando dejaron todo el 'papeleo' sin hacer. De hecho, la propuesta se conoció hace casi un año, en diciembre de 2017, cuando el anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el billete del Alvia rebajaría su precio un 65%, entre 14 y 18 euros, una vez se aprobara la inclusión de este servicio en el catálogo de los que el Gobierno subvenciona para que Renfe pueda ofertarlos sin tener en cuenta sus beneficios.

 

Sin embargo, la rebaja no va a ser tan directa como vendió en su día el anterior Gobierno del PP por un motivo concreto: sólo quienes compren un abono concreto y hagan al menos diez viajes en 45 días. Para empezar, Renfe explica que la rebaja de tarifas para el Salamanca-Madrid afectará sólo a los usuarios de un abono especial: sólo los viajeros que lo tengan disfrutarán de la bajada de precios. Son los denominados viajeros recurrentes, los usuarios que se desplazan en tren con frecuencia. La recurrencia mínima que deben tener estos títulos es de 10 viajes en un plazo máximo de 45 días, según explica el Gobierno en una respuesta parlamentaria.

 

Esto significa que el mismo tren costará diferente en función del tipo de usuario y la rebaja del 65% anunciada no será general. Es decir, que habrá viajeros que hagan el trayecto con precios de 'servicio público' y otros que lo harán pagando una tarifa más alta, la que Renfe está autorizada a vender a aquellos viajeros no recurrentes.

 

En concreto, pagarán menos los que compren un abono de diez viajes y lo consuman en menos de 45 días. Es decir, sólo los grandes viajeros, que usen con mucha frecuencia el servicio y consuman el abono en poco tiempo. Eso sí, habrá que esperar a que Renfe y el Estado firmen el correspondiente convenio: hasta entonces, no habrá nuevas tarifas. La declaración de obligación de servicio público fue aprobada en Consejo de Ministros el día 15 de diciembre de 2017 y poco se ha vuelto a saber.

 

Además, quienes no compren estos abonos 'de servicio público' tendrán que seguir pagando lo mismo... y las correspondientes tasas por la gestión. La venta en taquilla tiene un recargo del 5,5%, en las máquinas de autoventa, en ruta o por teléfono es del 3,5% y sólo si lo compramos por Internet pagaremos 0% de comisiones.

 

En su día, el ministro se refirió a una rebaja general de las tarifas de hasta el 65% en el servicio ordinario: los billetes se podrían conseguir a partir de 14,15 euros. Sin embargo, según la respuesta de Renfe a una consulta de TRIBUNA, la rebaja no afectará a los billetes en general, sino a un tipo concreto de bonos de viajes pensados para los denominados "viajeros recurrentes". Ese concepto se refiere a los viajeros que compren el Abono Tarjeta Plus. La principal conclusión es que el billete bajará sólo para algunos usuarios, que el resto pagará lo mismo que hasta ahora, que sólo se podrá disfrutar de la rebaja anunciada comprando un abono especial y que, además, el mismo trayecto costará mucho más a unos usuarios que a otros.