Lorenzo Santolino: "Si el Dakar se anula sería una catástrofe como piloto, es el principal objetivo"

Lorenzo Santolino, durante la quinta etapa del Dakar 2020. Foto: Sherco

Es un sí más que un no. El optimismo de cara a su celebración prevalece: "De momento, como cada año, me preparo para el Dakar".

Incertidumbre, incertidumbre, incertidumbre. La palabra más repetida en cualquier ámbito del deporte. Preguntas sin respuesta, dudas sin aclarar y un futuro precavido que no quiere dar pasos atrás. El deportista, como todos, ha sufrido las consecuencias de una pandemia que ha arrasado con todo. Sin embargo, nos ha dejado capacidad de adaptación, nos ha llevado a valorar y ha traído la mayor de las motivaciones de cara a la próxima temporada.

 

Quizás con algo menos de inseguridad, pero con la mismas ganas de superación, Lorenzo Santolino levanta la vista hacia el futuro. Un Dakar con muchas posibilidades de llevarse a cabo se convierte en el fruto de la semilla sembrada año tras año durante un primer tramo de curso, basado en la recuperación y la preparación.

 

Tras una lesión que le obligó a abandonar el Dakar, la vuelta a los entrenamientos se hacía de lo más apetecible: "He ido progresivamente subiendo el nivel de entrenamiento, con una rutina más tranquila y a la espera de poder tener más movilidad para retomar la normalidad. En cuanto al entrenamiento en moto, normalmente estas épocas del año las llevo a cabo fuera y de momento este año tendrá que esperar".

 

¿Hasta qué punto ha  condicionado la lesión, además del confinamiento, el estado físico actual? "Al final, siempre que paras por una lesión lo notas. Ahora mismo, estoy muy flojo en moto y en el aspecto físico he ido mejorando, pero es verdad que entre el parón por la lesión y además la cuarentena he estado con un ritmo de entrenamiento muy bajo, por lo que mi cuerpo lo ha notado y lo nota", señala el piloto salmantino.

 

Sin embargo, hay una motivación, una luz al final del tunel.  "Para mí, a diferencia de otros deportes, no ha sido tan anormal el año, ya que por lo general durante el primer periodo del año se trabaja en la recuperación. Sí es verdad que me he retrasado un poco en cuanto a la rehabilitación, ya que no he podido ir al fisio durante los meses de confinamiento tanto como me gustaría. Además, no tengo en mente como otros años, ciertas competiciones, por ejemplo en Marruecos o Aragón, no tengo carreras hasta septiembre u octubre y no es algo seguro. Mi principal motivación ahora es el Dakar, echaré en falta esas carreras de competición y entrenamiento, pero por lo menos podré estar allí", asegura.

 

"Se está trabajando en diferentes alternativas de cara a que pudiera haber un rebrote"

 

¿Veremos muchas diferencias? "No hay muchas novedades, sí que es verdad que están bastante confiados en que se lleve a cabo y también sé que están trabajando en diferentes alternativas de cara a quepudiera haber un rebrote o que estuviera dentro del proceso de desescalada. Parece que están haciendo un Dakar con menos movilidad de cara a los equipos, pero su parte positiva es que no tiene tanto público en lo que es la carrera, no hay grandes aglomeraciones salvo en la salida y llegada a ciudades, que es algo que se tendrá que regular", explica.

 

Una competición que resulta el pilar fundamental de cara a la continuidad de patrocinadores: "En nuestro caso, donde principalmente las marcas apuestan en cuanto a un retorno de imagen es en el Dakar. De momento, si el Dakar sigue adelante sería un gran paso, porque muchos de los acuerdos ya están firmados. Nosotros tenemos un acuerdo que va avanzando año a año, es verdad que será complicado, debido a las circunstancias, pero siempre y cuando esté el Dakar es un gran punto de partida. Sería una situación muy complicada si no se celebrase, confío en que no sea así. No es la misma situación que en otros años, pero creo que tendremos esos apoyos que teníamos hasta ahora".

 

No se suele hablar de ello, pero la cara oculta del deporte, emerge en los momentos más complicados. No todos los pilotos pueden decir que viven de su profesión, algo que seguramente se verá agravado por la situación económica actual.  "Lo habitual es no poder dedicarte por completo, aunque yo tengo la gran suerte de poderlo hacer. Estoy fichado por una marca, tengo patrocinios personales y eso me permite cierto margen, aunque no es lo habitual. Para hacernos una idea, en un Dakar, el número de pilotos habituales que cobren por ser pilotos de moto será de 20, no más. Es un privilegio estar en mi posición y soy consciente. Es un deporte muy duro, hay que ir año a año consiguiendo resultados y encima puestos altos, atractivos para marcas, como cualquier deportista. Hay que demostrar para que sigan confiando en ti".

 

¿Supondrá ello una bajada del nivel en el Dakar? "Realmente no sé como afectará. Hay varios perfiles de pilotos. Por un lado, pilotos profesionales, pilotos amateur también con ganas de cumplir un sueño y objetivo, y además pilotos con grades empresas o familias detrás. Hay varios perfiles, por lo que creo que el Dakar no bajará su nivel en consecuencia. Quizás sí lo hagan otras carreras de preparación, más enfocadas al perfil amateur. Habrá mucha menos participación, porque las condiciones económicas no lo van a permitir", explica.

 

"Al final, de una manera u otra nos va a afectar a todos. Si el Dakar sigue adelante se va a notar poco o menos, pero si se anula será una catastrofe para mí como piloto, porque al final es el objetivo de cada año. Si no estás ahí, en esa carrera, se caen patrocinadores, retornos de imagen, ingresos...un ciclo que se corta y que supondría un gran problema. Por otro lado, como todo el parón ha sido ya entrado el año, muchos pilotos tienen firmados acuerdos de uno o dos años, por lo  que si no se celebra esta edición se notará muchísimo de cara a la siguiente".

 

¿Existe esa posibilidad en tu cabeza? "Yo estoy preparándome con el pensamiento de que el Dakar va a estar ahí y que quizás tengan que realizar cambios en cuanto a etapas, periodos, reglamento...Confío en que nos adaptemos y finalmente se dispute. De momento, como cada año, me preparo para el Dakar", apunta.

 

Empezábamos con el factor físico y acabamos con el psicológico: "Ha habido varias fases durante el parón, en mi caso el periodo de confinamiento ha estado muy eclipsado por temas personales, mi madre falleció por cáncer y ha sido duro. Además, el hecho de no haber podido acabar el Dakar me afectó. Sin embargo, ha sido una lesión a la que he dedicado el tiempo suficiente de recuperación, concretamente un año completo y relativamente la llevo bien. Quiero volver a competir a pesar de la situación. La progresión ha sido positiva, creo que se ha llevado a cabo un buen trabajo y confío en una evolución".

 

El confinamiento nos ha dejado confianza, más trabajo y más motivación. Lorenzo Santolino con una gran pérdida, sigue tratando de ganar partidas y competiciones no solo sobre la moto, sino también en la vida.

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