Lope de Vega y Alba de Tormes, unidos por un destierro

Lope de Vega, una de las plumas más relevantes de la literatura española, residió en Alba de Tormes (Salamanca) durante un lustro, entre 1591 y 1595, como recuerdan los expertos, Jesús Majada y Antonio Merino, responsables de la reedición de 'Las Batuecas del duque de Alba'.

Alba de Tormes (Salamanca) luce con orgullo a Santa Teresa como uno de sus vecinos más ilustres, la huella de la religiosa se mantiene vigente entre sus calles y plazas, pero no es, ni mucho menos, la única personalidad histórica que residió en la villa.

 

En el elenco de vecinos que han pasado a formar parte de los libros de su historia se encuentran muchos ligados a la Casa de Alba, y a los descendientes de este linaje se suman otros importantes referentes culturales, sociales, religiosos y políticos.

 

Entre ellos está Lope de Vega, una de las plumas más relevantes de la literatura española, quien residió en Alba de Tormes durante un lustro, entre 1591 y 1595, como recuerdan los expertos, Jesús Majada y Antonio Merino, responsables de la reedición de 'Las Batuecas del duque de Alba' editada por la Diputación de Salamanca.

 

El motivo de su llegada es que fue secretario del Duque de Alba, Antonio Álvarez de Toledo, y que fue condenado a irse fuera de Madrid, un destierro que le llevó a distintos puntos del país, entre ellos la provincia salmantina.

 

Su condena por difamación a la familia de Elena de Osorio, le impulsó a conocer Alba, donde enviudó por la muerte de su esposa Isabel de Urbina, como señalan expertos como Jesús Cañas en 'Lope de Vega, Alba de Tormes y la formación de la comedia', un artículo sobre su periplo por Salamanca, uno de los pasajes menos conocidos y documentados del poeta.

 

En esta etapa, de menos "sobresaltos" y "distracciones", el literato escribió diversas obras con referencias a Alba y a otros puntos próximos, como la naturaleza de Las Batuecas, de la que dejó constancia en la obra 'Las Batuecas del Duque de Alba', ahora reeditada por la Diputación de Salamanca con cerca de 3.000 notas aclaratorias.

 

Así fue el paso de Lope por una tierra en la que dejó huella, con su vida y con sus versos, como "Alba fue mi tierna noche, muriéndome en Alba el día", en referencia al fallecimiento de su esposa en aquellos años del destierro.