Lola Índigo: Un terremoto despierta a la vida al Multiusos y pone Salamanca a bailar
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Lola Índigo: Un terremoto despierta a la vida al Multiusos y pone Salamanca a bailar

Lola Índigo rodeada por sus bailarinas (Foto: Arai Santana)
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La cantante granadina abarrota el Multiusos Sánchez Paraíso, que deja atrás su condición de vacunódromo y donde vuelven los conciertos a lo grande con una noche de música, baile y emoción. 

Tembló el Multiusos Sánchez Paraíso y lo hizo de la mejor forma posible. Un sismo de nombre Lola Índigo que ha sacudido el antiguo vacunódromo para despertarlo así de forma definitiva del letargo en el que la pandemia lo ha tenido sumido durante más de año y medio al ritmo de la música, las letras y los bailes de esta artista granadina que acumula discos de oro, platino, oyentes y colaboraciones tanto nacionales como internacionales. 

 

Había mucha expectación porque es una de las cantantes del momento y con razón a tenor de todo lo que rodea lo que hace. Nadie confiaba tanto como ella misma en su proyecto personal y sembró durante años para recoger un éxito que se vislumbró claramente con su primer disco 'Akelarre' y que se ha confirmado con el segundo 'La Niña'. Con la personalidad propia de quien ya era artista mucho antes de que la plataforma de la televisión lo multiplicara, Lola Índigo ha logrado revolucionar lo establecido. Un estilo, único y definido -aunque también se atreve a arriesgar-, que entró con fuerza en el panorama musical español con canciones que hacen bailar, con unas letras que llegan y que, en muchos casos, reivindican el poder de las mujeres, en la música y en la vida.

 

Una acogida espectacular plasmada en una de las giras más completas de un artista en nuestro país tras la pandemia que también ha hecho parada en Salamanca donde se contaban por miles los fans que han disfrutado de la cita. Entre ellos muchísimos jóvenes e incluso niños disfrutando del concierto con la importancia que eso tiene porque la música en vivo es otra cosa y es bueno que haya referentes que los inviten a ello. 

 

 

Y es que desde el minuto uno se desata el entusiasmo, cuando empiezan a sonar los acordes de la existosa 'La Niña de la escuela', Lola Índigo aparece en solitario elevada sobre una tarima, pisando el escenario con la garra de una veterana, con el arrojo y la fuerza de alguien que llevaba esperando su oportunidad mucho tiempo y que aprovecha cada concierto para hacer crecer su figura. 

 

Acompañada de su grupo de bailarinas a las que, fiel a su filosofía de ofrecer una plataforma al mundo de la danza da su protagonismo individual durante el espectáculo, Lola Íngido se vació durante la casi hora y media de concierto en la que sonaron temas de sus dos discos y también alguno de los singles convertidos en éxito en colaboraciones como 'Santería', 'Cuatro besos' o 'Trendy'.

 

 

Durante el concierto tuvo tiempo de reflexionar sobre salud menteal, la velocidad de la vida y la importancia de disfrutar de las cosas pequeñas, subir a fans al escenario, de acordarse de su bailarina Mónica, ausente por una lesión y que tiene una especial vinculación con Salamanca, destacó a cada uno de los miembros del equipo que la acompañan en el escenario desde su guitarrista Rubens al resto de 'troupe' de bailarinas o los que trabajan en bambalinas, e incluso reconoció no haberlo pasado bien de manera previa al concierto por un fuerte catarro que la impedía estar al cien por cien.

 

No fue óbice para que lo diera todo, en un espectáculo de luz, sonido, visuales y despliegue de danza y Salamanca se lo agradeciera hasta no aguantar más y acabar en pie al son del himno 'Ya no quiero ná'. "Teneis el título de mejor público de la gira", dijo emocionada antes de despedirse casi sin querer porque como ella mismo dijo en una noche especial "no me quiero ir de aquí".