“Lo que le pasó a Puerta, me ha dado a mí la vida”

 
TERESA SÁNCHEZ

Sus palabras y gestos transmiten resolución y fuerza, aunque también el cansancio lógico por el maratón de entrevistas a las que se ha sometido en apenas dos días. Desde la gratitud y con una generosidad inusitada, ha querido hablar con todos los que le han requerido aun a costa de acabar más agotado de lo recomendable.

Después de casi 40 entrevistas en dos días, ¿qué pregunta le gustaría que no le hiciera?
Me da igual, de verdad. He contestado de todo tipo y, sobre todo, no me importa porque van en base a cómo estoy, cuál va a ser mi futuro. Es algo que hay que hacer.

¿Por qué hay que hacerlo?
Porque sería un error dar prioridad a unos y a otros no. Todo el mundo mostró muchísimo respeto con lo que me sucedió y por eso quiero responder igual y contar ahora todo lo que ha pasado en este tiempo.

Se le ve bien físicamente, ¿cómo está también a nivel emocional?
Ahora mismo me encuentro bien, aunque estos últimos días sí que me encuentro más agotado físicamente porque estoy trabajando más que nunca. Estoy atendiendo a muchos medios, yendo de un lado para otro y quizás sí pueda tener un poco más de estrés pero es cuestión de dos días y lo que quiero es daros las gracias por todo lo que habéis hecho.

El día 29 tiene una revisión, es de imaginar que estará deseando pasarla y cerrar esta etapa.

Esa revisión me puede marcar mucho. A partir de ahí ya podré viajar, irme a casa con mi familia, que es ahora mismo lo que más quiero y estoy deseando que llegue ese día.

Después de contestar tantas preguntas, ¿cuál le gustaría hacer a usted el 29?
Saber cuál es mi estado de verdad en este momento y que los cardiólogos me digan que está todo perfecto y que de ahora en adelante no me preocupe por nada.

Hoy por hoy, ¿qué es para Miguel el fútbol?
Lo mismo que ayer y que hace un mes. Lo voy a vivir con la misma intensidad, aunque no lo pueda practicar. Pero voy a estar todo lo ligado que pueda a él porque me lo ha dado todo y le debo mucho.

Eso se ha podido comprobar porque a la semana de recibir el alta ya estaba en el Helmántico. ¿Le recomendaron que viniera tan pronto?, ¿fue cosa suya?
Ha sido cosa mía porque es algo que voy a hacer siempre que pueda. El hecho de venir a un entrenamiento, de estar con mis compañeros, hacer lo mismo que hacía antes para mí es primordial. Es una necesidad y además creo que los problemas hay que asumirlos como vienen y cuanto antes lo soluciones y vuelvas a hacer las rutinas que hacías, es bueno. Para mí es una terapia porque estar con mis compañeros y disfrutar del vestuario hace que me siga sintiendo futbolista.

¿En algún momento tiene la necesidad de desconectar?
En estos momentos, no. Creo que el problema será una vez que me marche. Aunque voy a estar constantemente en Salamanca, cuando me vaya, el hecho de no ver a mis compañeros y los entrenamientos, a lo mejor noto ese bajón anímico que hasta el momento no he tenido y por el que todo el mundo me pregunta.

¿Y la gente que le rodea cómo lleva que esté igual en el día a día?
Mis compañeros están supercontentos de que esté a su lado y eso lo sé por las muestras de cariño que he tenido de todos. Verme feliz estoy seguro de que les viene bien. Yo cada día que vengo estoy con la misma sonrisa y hago las mismas bromas porque me sale, parece que no ha pasado nada y eso a ellos les da fuerzas. Soy una persona que trato de llevarme bien con todos y poder relacionarme con ellos es lo más grande y, además, poder hacerlo también me libera de pensar en otras cosas.

¿Qué es lo que más echa de menos?
Un domingo poder saltar al campo y estar ante tanta gente. Ahora trataré de llevarlo a mi manera, viniendo al campo y disfrutar de lo que hacen mis compañeros.

¿Y qué quiere hacer esos domingos que el fútbol antes no le dejaba?
Disfrutar más de mi familia, sobre todo de mi mujer y de mi hija que esos fines de semana tenían que echarme de menos por los desplazamientos. A partir de ahora me van a tener ahí para siempre.

Todo el mundo le dice que sorprende cómo ha llevado la situación. ¿Usted mismo no se sorprende?
Yo no porque siempre que he tenido un problema he intentado asimilarlo como éste, rápidamente. Lo que te da la vida, a veces te lo quita y aprendes. Uno se lleva palos en la vida y aprende y pasa de valorar unas cosas a valorar otras. Todo el mundo me dice que me tendrá que llegar el bajón, pero hasta ahora no me ha llegado y que no me llegue… Soy así.

Vivir la vida se ha convertido en su lema.

Sí, sí es así. Lo que he comprobado es que cualquier persona está sometida a riesgos como me ha pasado a mí. Una persona que se cuida, que no tiene problemas de ninguna clase, que está bajo controles y aun así pasa lo que me ha pasado a mí. Te da a entender que nadie está exento.

Lo que ha pasado seguro que ha influido, pero antes ¿ya sentía el cariño que por usted tienen esta ciudad y los aficionados?
Sí, sí. En el poco tiempo que llevaba aquí es verdad que la gente me había acogido con mucho cariño y para mí es un orgullo saber que voy a estar ahí siempre en la mente de cualquier aficionado del Salamanca. Eso quiere decir que no soy mala persona y que he caído bien. Es verdad que esta situación ha hecho que ahora se me conozca más pero es una verdad que siempre llevaré en el corazón porque antes ya me trataba muy bien.

¿Se pueden cuantificar los mensajes que ha recibido?
Uff, muchísimos, en el móvil no sé y en el club había carpetas y carpetas y es muy gratificante. Cuando pasa algo así y ves cómo la gente se vuelca y te manda mensajes de ánimo y de apoyo, de todas las partes del mundo porque no ha sido sólo de España, te das cuenta de lo grande que es el fútbol y que cuando pasa algo tan terrible se unen.

Cuando sucedió lo de Puerta, a usted y a otros jugadores se le realizaron exámenes exhaustivos. Con lo que le ha sucedido a usted, empieza a haber desfibriladores donde no los había. Llegan soluciones, pero se va un paso por detrás.

Eso es, pero mira lo veo así. Lo que le sucedió a Puerta, me ha dado a mí la vida. Quiero decir, que Puerta desgraciadamente nos dejara, hizo que hubiera soluciones que a mí me mantienen aquí e imagino que lo que me ha pasado a mí, servirá para que se salve más gente porque se están tomando otras medidas para que estas cosas no causen tantas muertes.

¿Se refiere a la decisión que ha tomado hoy mismo el Senado de investigar los casos de muerte súbita en deportistas?
Sí, por eso digo que gracias a estos casos se van abriendo puertas para que dejen de pasar estas dramáticas muertes y otras no tan conocidas porque hace unos días también falleció un niño, otro chico en Galicia y si se pueden salvar por todo lo que nos ha pasado a otros, mejor.

Ya apuntó en su rueda de prensa tras la salida del hospital que la exigencia física en el fútbol había aumentado, ¿por ahí también habría que buscar soluciones?
Pese a lo que crea la gente, los futbolistas nos sometemos a una cantidad de esfuerzo físico brutal para el cuerpo. Esto lo digo por propia experiencia, en los últimos años padecía más la preparación física que se hace en verano. Lo normal era lo contrario, que a medida que vas adquiriendo más edad, más experiencia, el cuerpo se va adaptando más a esa capacidad física y no se sufre tanto como cuando eres joven.