Lo mejor, la victoria

Robinson, en un momento del choque ante Gipuzkoa UPV

Sufrió, y mucho, Avenida ante un combativo Gipuzkoa, pero logró sumar un triunfo más gracias a la segunda parte de Murphy y la regularidad de Robinson.

FICHA DEL PARTIDO

 

73 GIPUZKOA UPV (17+16+19+21): Sarr (12), Gómez Novo (21), Olabarría (3), Aduriz (2), Forasté (23) -cinco inicial- Segues (9), Arroyo (8), Segues (4).

 

76 PERFUMERÍAS AVENIDA (16+16+13+31): Leonor (3), Rezan (12), Xargay (4), Murphy (31), Robinson (20) -cinco inicial- Abalde (0), Ortiz (0), Pina (3), Thomas (3).

 

ÁRBITROS: Pagan y Martínez. Eliminadas Xargay y Rezan.

 

INCIDENCIAS: Polideportivo José Antonio Gasca.

En semanas como las que ha vivido Perfumerías Avenida, tras cinco días fuera de casa y con doble partido a domicilio, lo mejor que le pudo pasar ha sido que se trae el triunfo de SAn Sebastián.

 

Realmente el equipo guipuzcoano realizó un más que meritorio encuentro, manteniendo entre las cuerdas a un Avenida que comenzó cansado y con la notable baja de Marta Fernández. Ni siquiera los tiros, en otros momentos certeros de Murphy, eran una solución para las charras.

 

Sin embargo, con el paso de los minutos, el cansancio se cambió de banquillo y a pesar de jugar sin Rezan ni Xargay (eliminadas por faltas), Avenida logró un importante triunfo, que fue lo mejor de la tarde.

 

Al comienzo, Gipuzkoa firmó un buen primer tiempo (17-16) al hacer frente a las virtudes de Avenida. Destacaron en estos minutos entre las vascas una Miriam Forasté muy acertada en el tiro y una Arancha Novo muy luchadora como siempre.

 

Por parte de Avenida, las charras fueron superiores en el juego interior, con Robinson y Rezan por encima de las locales, pero les faltó consistencia en el lanzamiento desde 6.75 metros, donde no fueron una amenaza real.  Lo que sí resultó amenazante fueron las dos faltas tempranas cometidas por Marta Xargay, que obligaron a Lapeemdiado el primer cuarto.s faltas tempranas cometidas por Marta Xargay quenaza real. ña a sentarla en el banco mediado el primer cuarto.

 

Con un marcador siempre muy ajustado, Avenida comenzó el segundo parcial en el que las charras trataron de llegar en transición a la canasta rival, aunque la férrea defensa de las vascas no les permitió correr como les gusta a las azulonas.

 

Lo que sí consiguió Avenida en el segundo cuarto fue subir la intensidad defensiva con múltiples 2x1 con los que trataban de hacer perder los nervios y, por supuesto, el balón a su rival.

 

No se vinieron abajo las jugadoras locales, que con mucho mérito fueron capaces de mantener un marcador igualado e incluso irse al descanso uno arriba (33-32).

 

Mariona Ortiz, Avenida

 

Sin embargo, Gipuzcoa UPV logró un parcial de 6-0 al comenzar el tercer cuarto que obligó a Lapeña a parar el partido. El parcial aumentó hasta el 41-32 cuando Sarr cometió su cuarta falta y llegaron cuatro puntos seguidos de Avenida para justo después poner un más cercano 41-36 en el marcador.

 

Pero las buenas noticias de los primeros puntos se vieron empañadas por la cuarta falta personal de Marta Xargay ante una Novo muy lista, por lo que la gerundense se tuvo que ir al banco de nuevo.

 

Sin demostrar demasiado sobre la cancha, Avenida se mantenía en el marcador gracias a individualidades como las de Murphy, Robinson o Rezan, aunque las locales no se vinieron abajo en ningún momento, es más un triple inesperado casi sobre a cara de Ortiz y una bandeja por la izquierda en una contra casi sobre la bocina de Forasté pusieron un peligroso 52-45 en el marcador para finalizar el tercer cuarto.

 

Al comienzo del último cuarto, Gipuzcoa comenzó a notar el cansancio y los tiros fueron más erráticos. Todo parecía indicar que la diferencia en el marcador comenzaría a ser mayor, aunque las locales se agarraron a Novo y Forasté para mantenerse 64-67.

 

Al final, 68-72 un minuto por delante y Murphy en la línea de tiros libres para sentenciar el partido.

 

Un triple de gancho de Olabarría, que no había anotado hasta ese momento, dio algo más de vida al conjunto vasco, que se quedó a las puertas de una victoria épica.