Límite de 20 km/h para intentar 'pacificar' la conflictiva calle Ancha

Señal de límite 20 recientemente instalado en la calle Ancha.

Nuevo límite de 20 kilómetros hora, el más bajo de la ciudad, y señalización para los pasos de peatones en una calle con especiales problemas por la doble fila y la velocidad a la que se llega a una zona llena de centros escolares.

La calle Ancha está limitada desde hace unos días a 20 km/h, el límite más bajo de toda la ciudad para una calle abierta al tráfico sin restricciones. Esta medida es un último intento por 'pacificar' la circulación en esta calle en la que confluyen elementos que permiten hablar de un riesgo evidente.

 

La calle Ancha está señalada como una de las que el Ayuntamiento planea peatonalizar, lo que restringirá de manera importante la circulación rodada en ella. Pero mientras esto llega, ha sido necesario tomar medidas. En las últimas semanas, se ha procedido a la instalación de unos luminosos sobre la calzada para avisar de un paso de peatones y a la colocación de una nueva señal que advierte de la presencia de centros escolares, y que de paso limita a 20 la velocidad máxima de circulación.

 

Las medidas se antojan 'desesperadas' por las peculiares condiciones de la circulación en esta calle. Se trata de una vía de un solo sentido, pero que da acceso a una zona peatonal con bastante circulación de vehículos. En sus cercanías, hay varios centros escolares y está el conservatorio de música. Así que hay horas del día en las que tiene una circulación muy intensa. El ir y venir de vehículos para dejar o recoger alumnos convierte esta calle en un paraíso de la segunda fila escolar, lo que estrecha el ancho libre para la circulación, un peligro para los peatones que van por su estrechísima acera de la derecha, que además está en unas condiciones lamentales: llena de adoquines sueltos y con un bordillo muy bajo que deja desprotegidos y a centímetros de los coches a los peatones.

 

 

Pero es que, además, los coches llegan a esta calle procedentes de la bajada de San Blas o de la Vaguada de la Palma, y muchas veces lo hacen a una velocidad exagerada, por encima de los límites de la vía y de lo recomendable para una zona escolar: hay que recordar que, a la entrada de este paseo, hay un instituto, pero muchas veces se circula a la velocidad de la cercana circunvalación.

 

Así que, cuando los coches llegan a la calle Ancha, lo hacen a una zona con mucho tráfico, con doble fila, numerosos peatones, poco ancho para circular y, además, a una velocidad del todo inadecuada. La limitación a 20 km/h pretende poner un poco de orden en esta situación, aunque seguramente tendría que ir acompañada de otras medidas para reducir la velocidad real de circulación en La Vaguada y San Blas.