Las terrazas, ejemplo de lo que "no" debe ser: "Quitarse la mascarilla para fumar eleva el riesgo de contagio"

El jefe de neumología del Complejo Asistencial, Miguel Barrueco (Foto: Archivo)
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Este domingo tiene lugar el Día Mundial sin Tabaco. La cita cobra todavía más importancia en plena pandemia. Lo cuenta el jefe de Neumología en el Complejo Asistencial de Salamanca quien asegura que en las terrazas "no se guarda la distancia de dos metros". 

El tabaco se salda actualmente con más de 52.000 muertes anuales en nuestro país. La población fumadora en España, además, es del 24%; una población que cada vez empieza antes y que no se ha visto disuadida por los cambios legislativos de los últimos años.

 

Las cifras son escalofriantes si tenemos en cuenta los riesgos asociados a su consumo continuado: adicción, ansiedad, aumento del riesgo de cáncer, desarrollo de problemas cardiovasculares varios, problemas pulmonares y respiratorios en general, disminución del sentido del olfato y un largo etcétera.

 

En el caso del coronavirus, recientes informes relacionan el tabaquismo con una progresión negativa y resultados adversos en pacientes con Covid-19. Algo que no sorprende si tenemos en cuenta que el consumo de tabaco se asocia con numerosas enfermedades respiratorias y a un sistema inmunitario más débil. Por no hablar de los riesgos asociados a la manipulación de la mascarilla y a las gotitas respiratorias que pueden propagarse al exhalar humo, lo explica el jefe de Neumología en el Complejo Asistencial de Salamanca, Miguel Barrueco. 

 

 

Siempre es un buen momento para dejar de fumar. Pero ahora, más. En plena desescalada y con la apertura de los negocios hosteleros con limitación de aforo, el doctor asegura que "el humo del tabaco en las terrazas eleva el riesgo de contagio de la COVID-19. Y el peligro de infección es mayor para el fumador y para quien no lo es".

 

Añade que "el virus se propaga a través del aire, por eso es importante que todos aquellos que han pedido la apertura de terrazas deberían vigilar que las mesas están a dos metros". Dice que "salvo" en el momento de tomar la consumición, "todas las personas deberían llevar puesta su mascarilla, el mejor ejemplo de lo que no debe ser es la Plaza Mayor de Salamanca, ni las personas que están allí guardan la distancia ni las personas tampoco". 

 

 

El fumador puede infectar al resto de las personas que se encuentran tomando algo porque, al expulsar el humo, éste llega más lejos que cuando hablamos y, por tanto, las gotitas respiratorias que emitimos y que pueden contener carga viral y ser altamente contagiosa, también. Según Barueco, "al fumar se dan 10-12 caladas y si cada vez que se hace hay que bajar la mascarilla, aumenta el riesgo".

 

8 de cada 10 intentan dejar de fumar

La parte positiva es que estamos cada vez más concienciados. De hecho, conocer estas nefastas consecuencias es un aliciente para dejar el tabaco. Tanto, que según Acierto.com, hasta 8 de cada 10 han intentado dejar de fumar y ha puesto medidas para conseguirlo. Su éxito, sin embargo, es cuestionable: el 58% ha fracasado.

 

Las conclusiones del análisis indican también que el 41% de quienes han querido abandonar el tabaco sin éxito se han puesto manos a la obra entre una y dos veces, mientras que el 17% restante ha tratado de hacerlo en más de tres ocasiones. Los métodos más habituales son los parches de nicotina, los chicles de nicotina e incluso la hipnosis y otras terapias.

 

Ahorro: comparativa con y sin tabaco

Tampoco podemos perder de vista el ahorro que supone dejar de fumar, otra de las grandes razones para hacerlo. Según los cálculos de Acierto.com y teniendo en cuenta cuenta el precio de la cajetilla de tabaco, que actualmente ronda los 4,50 euros. Lo que vendría a suponer un gasto de unos 1.800 euros anuales para aquellos que consuman alrededor de una al día; y un 14% del presupuesto medio anual de un español. Es decir, que en 10 años se ahorrarían más de 18.000 euros solo en cigarrillos.

 

Si les añadimos costes adicionales como los chicles y pastillas contra el mal aliento, los de cambiar las cortinas ennegrecidas por el humo, tratamientos dentales y otros gastos derivados -variables-, la cifra asciende a los 23.557 euros por década.

Comentarios

Pepe Sanchez 31/05/2020 23:26 #4
Pues a mi no me ayudaron a dejar de fumar. Me recetaron una mierda pinchada en un palo llamada CHAMPIX que además de costarme más de 100 euros al mes, ni dejé de fumar y NO DORMIA NADA. Que permitan vender cosas asi en este pais es de vergüenza. Y en la unidad antitabaco me dieron un librito verde (que conservo y es pa notaaaaa !) en el que tenía que anotar todos los dias los cigarros que me fumaba y las ganas que tenia en cada uno de ellos... jejeje... todo "muy americano"...
Salmantino AA 31/05/2020 19:00 #3
Entre la poca distancia entre clientes ya que los muy inteligentes miden la distancia mesa a mesa en vez de entre sillas, ya que al medir dos metros entre mesas al sentarse se reduce a 1m o menos (ni el alcalde ni la policia hacen nada para evitarlo) y el humo de los cigarrillos... ojala me equivoque y no haya rebrote.
Un ex fumador 31/05/2020 10:41 #2
Un 10 para la unidad de tabaquismo del Hospital Clínico. Me ayudaron a dejar fumar con con una profesionalidad y cercanía humana dignas de mencionar. Gracias!!
Sin comentarios 31/05/2020 10:11 #1
Para credulos, incredulos, periodo ...listos,listas,etc.Esta vale incluso para los de la ofensa ( que se sienten) y defensa de las terrazas.-incluso para Gonzalos., ncluso para el que interprete bien este comentario.-

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