Las sospechas de corrupción en un contrato de guarderías se ciernen sobre el horizonte de Mañueco

Alfonso Fernández Mañueco, presidente del PP de Castilla y León. Foto: EP

El presidente del PP de Castilla y León se enfrenta a una comisión de investigación en su propio ayuntamiento por un asunto que le vincula directamente a la 'operación Lezo' y al que Podemos suma una adjudicación extra de una escuela infantil en una sede de la Junta.

Un asunto aparentemente inocente como la adjudicación de un contrato de gestión, en concreto, el de las guarderías infantiles del Ayuntamiento de Salamanca, está nublando el horizonte inmediato de Alfonso Fernández Mañueco. Justo cuando el presidente del PP de Castilla y León se dispone a arrancar una larga precampaña que él mismo ha lanzado presentando el curso político y que prepara con mimo desde hace tiempo, se ha conocido que tendrá que responder en su propio ayuntamiento a una comisión especial de investigación impulsada por el grupo Ciudadanos, que le puso en la alcaldía, y secundada por PSOE y Ganemos Salamanca, y en el que la oposición en pleno comparte una misma visión: hacen falta muchas explicaciones. Explicaciones que Mañueco se resistió a dar, que intentó zanjar con un comunicado y que le llevaron a un pleno extraordinario en el que no convenció a nadie.

 

Nada de todo eso ha logrado apaciguar el asunto, ni siquiera el paso del tiempo. La oposición no suelta presa y las periódicas revelaciones del sumario de la 'operación Lezo' no ayudan precisamente porque, además, son imprevisibles: cada vez que Ignacio González y su mujer hablan 'sube el pan' en el consistorio. Precisamente fueron unas grabaciones de este caso de corrupción las que pusieron a Fernández Mañueco en primera línea de una trama de alcance nacional. El 1 de junio de 2017, se conocen unas grabaciones de la UCO en las que el expresidente de Madrid, Ignacio González, implica al alcalde salmantino en un presunto caso de corrupción: asegura que tiene un acuerdo con una socia suya en un negocio de guarderías para quedarse con el contrato de las escuelas infantiles municipales, y fue clave para su detención. En las conversaciones, nada edificantes, sale también un concejal del Gobierno de Mañueco.

 

En efecto, el contrato de las guarderías estaba en preparación y, aunque no hubo adjudicación final, pronto se sabe que la mujer de Ignacio González vino a Salamanca a visitar las instalaciones, que su socia en el negocio quiso presentarse y que sólo la detención del clan impidió que pujaran por un contrato que deseaban. La sensación es que si la detención del expresidente madrileño se retrasa unas semanas estaríamos hablando de palabras mayores.

 

El asunto cae como una losa sobre un Mañueco recién elegido líder del PP regional. El alcalde desaparece durante días, se escuda en un comunicado que no convence a la oposición y de aquellos polvos estos lodos. La oposición exige una comisión de investigación y, estando el alcalde en minoría, la logran. Y se convierte en otro factor imprevisible. Tras meses de los habituales tiras y afloja que acompañan a estas comisiones especiales, ya sabemos que Fernández Mañueco tendrá que declarar en su propio ayuntamiento para intenar esclarecer el asunto. Da igual que vaya a contar lo mismo, porque es evidente que a Fernández Mañueco le incomoda especialmente este asunto que ocupa un lugar prioritario en su política de comunicación.

 

El salmantino y aspirante a presidir la Junta siempre ha minimizado este asunto, la táctica de manual que marca en Génova para asuntos turbios del partido. De hecho, semanas atrás dio altavoz a su propio ofrecimiento de declarar en la comisión municipal; ahora ya no lo ha hecho a pesar de que es su propia propuesta de declarar la que se ha aprobado. Ni una línea en los medios municipales ni en la mayoría de la prensa local salmantina. Puede que anhele un rápido trance, cuanto antes y lo más alejado posible en el tiempo de la campaña electoral.

 

No obstante, el tema de las guarderías le va a ser recurrente. El grupo Podemos de Castilla y León ha puesto las miras sobre otras adjudicación de escuelas infantiles, también en Salamanca, pero en este caso la que hay en el edificio sede de la Junta. Una de las aspirantes es la empresa que se asoció con Ignacio González y su mujer para ir a por las de titularidad municipal. El grupo de Pablo Fernández ve movimientos raros y ha acudido a la Fiscalía para que se revise el proceso que ha terminado de manera extraña: la empresa sobre la que se ciernen las dudas ha acabado por renunciar.

Comentarios

Pepe 20/03/2018 19:56 #5
Está claro, los cargos o carguitos políticos, no deberían de durar más de 8 AÑOS!!, todos termina corrompiéndose y creyéndose dueños del garito
olfato 02/03/2018 13:16 #4
Desde el principio, esto huele a chamusquina. De la buena.
Betty la fea 08/02/2018 14:57 #3
Felix deja de escribirte comentarios a ti mismo, bribón, plumilla
MJ 29/01/2018 15:36 #2
no entiendo nada, ¿se adjudicaron las guarderias? pq si no es asi yo no veo el delito por ninguna parte,la mera conversacion de una persona no es ninguna base legal para imputar un delito a una persona si no se ha consumado el acto. El CP no se basa en meras suposiciones o habladurias , es requisito q el acto se haya producido con pruebas sobre su veracidad.NO PIENSEN Q SOY PP SI NO TODO LO CONTRARIO, PERO EL DERECHO ES ASI
Villares 29/01/2018 00:12 #1
En villares de la reina donde gobierna tsmb el pp y a mas señas el suegro del señor manueco tamb ha estado en la guardería municipal ofreciendo sus servicios la empresa mis pollitos que además ha contratado directamente a su personal a dedo con gente vinculada al pp aquí en villares o en sus otras guarderías que gestionaba dices castellanos por ejemplo

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