Las sombras del patrimonio de Salamanca: ruina y abandono 'vecinos' de los grandes monumentos
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Las sombras del patrimonio de Salamanca: ruina y abandono 'vecinos' de los grandes monumentos

A  pocos metros de símbolos como la Clerecía, las Catedrales o la Cueva de Salamanca hay edificios con siglos de historia en ruina total.

Esta pasada noche muchos de los monumentos de Salamanca han lucido de manera especial bajo los focos de la Noche del Patrimonio. En horario especial y con actividades preparadas con mimo, los recorridos turísticos por Ieronimus y Scale Coeli, la Cueva de Salamanca, el centro de interpretación del patrimonio y otros muchos lugares han dado su cara más espectacular. Son lugares cuidados al detalle, en los que se han invertido muchos recursos y que son la carta de presentación de la ciudad. Y hay que reconocer que se ha hecho un gran esfuerzo en los últimos años, pero el cuidado del patrimonio tiene también sus zonas oscuras.

 

Fuera de los focos de la pasada noche, pero muy cerca, a solo unos pasos, patrimonio en ruinas y privado del necesario cuidado pone el contrapunto al brillo de los grandes monumentos. Una dualidad presente en Salamanca con numerosos ejemplos, pero con cuatro especialmente delicados. Se trata de los cuatro edificios que están en la Lista Roja de la asociación Hispania Nostra, y que ocupan un lugar en esta tétrica lista porque están en riesgo de desaparecer, tal es su deterioro.

 

Desde la misma Cueva de Salamanca los asistentes a las actuaciones de anoche podían adivinar la silueta del Colegio de Carvajal. El edificio, inaugurado en 1662, es hoy poco más que la fachada y poco queda de lo que fue un seminario para los hijos de los menos pudientes, y como tal funcionó hasta comienzos del siglo XX. El edificio sobrevivió a un incendio en 1791, pero no al abandono sufrido tras dejar de prestar su cometido inicial. En 1986 el edificio se adaptó para ser una residencia de ancianos y en el año 2000, un incendio acabó prácticamente con el edificio, cuando quedó como está: solo la fachada está en pie. El solar pertenece al obispado a través de la Fundación Colegio Niños Del Coro-Seminario Carvajal de Salamanca y sigue sin un destino claro a pesar de que una empresa proyectó hacer un hotel.

 

A unos metros de la Clerecía y su Scala Coeli está lo que queda del colegio menor de Pan y Carbón, en la calle del mismo nombre, antiguo colegio de teología, fundado por Gutierre de Toledo, obispo de Oviedo, en 1381. Es nada menos que el más antiguo de los colegios seculares de España, fundado definitivamente en 1386. Su estado actual es tan catastrófico como lo fue la historia de su administración, plagada de escándalos durante siglos. Está totalmente en ruinas y carece de cualquier protección legal, pero se puede recuperar.

 

En el otro extremo de la Rúa Mayor, casi vecina de la Plaza Mayor, está la iglesia de San Martín de Tours. Es uno de los escasos ejemplos románicos en Salamanca, el más notable junto a la Catedral vieja. Fue construida entre 1140 y 1170 siguiendo el modelo catedralicio y, a diferencia de los dos castos anteriores, sí que está declarado Monumento Histórico Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural desde hace décadas. En los últimos años ha recibido atenciones y es casi seguro que, en los próximos meses, asegure su supervivencia, pero no lo ha tenido fácil. En los últimos tiempos obras en un solar contiguo y los crecientes problemas estructurales le han complicado la vida. Ha pasado por momentos de peligro de derrumbe, pero una actuación del programa Romántico Atlántico pretende resolver sus problemas estructurales, causados por el desequilibrio de pesos de la cubierta sobre sus muros. Tiene problemas de humedades y estructurales visibles desde el interior.

 

El último caso en la lista roja es la capilla de Nuestra Señor de la Misericordia, de 1389. Cuenta con una protección mínima, ya que está recogido en el catálogo del PGOU como protección ambiental. Se encuentra muy deteriorado, fue usado como imprenta y actualmente parece sin uso. Necesita una restauración, recuperar elementos perdidos como la espadaña original y buscarle un uso acorde.

 

Estos son los cuatro casos más nombrados, pero no los únicos, de patrimonio en riesgo. Ahí está la situación del Hotel Universal, que definitivamente está en ruinas en plena Rúa Mayor sin que ni propiedad ni autoridades hagan nada. O la antigua fábrica de colas, que va a tener la suerte de que un proyecto privado la va a recuperar y restaurar, devolviendo a Salamanca uno de sus escasos ejemplos de arquitectura indutrial. Un ejemplo a seguir poco frecuente.