Las Rutas Ciclistas Protegidas, una realidad en las carreteras salmantinas

Salamanca cuenta con tres tramos y 56,2 kilómetros protegidos, en los que ya se está colocando la señalización que advierte de la reducción del límite de velocidad y de la distancia de separación

Las Rutas Ciclistas Protegidas son ya una realidad en las carreteras de la provincia después de la instalación de la señalización que marca estos tramos y las medidas complementarias puestas en marcha con esta iniciativa. Una iniciativa con la que se pretende garantizar la seguridad de los ciclistas en este tipo de vías, reducir el número de accidentes y atropellos en los que están implicados y mejorar la convivencia entre ciclistas y vehículos en las carreteras.

 

De esta forma, las carreteras salmantinas cuentan con un total de 56,2 kilómetros protegidos repartidos en tres tramos diferentes en los que se controlará que tanto ciclistas como conductores respeten las normas de circulación. Estos tramos se encuentran en la N-501 y en la N-630, vías muy transitadas por ciclistas, especialmente los fines de semana y festivos. Por ello, los tramos elegidos para su protección son Encinas de Abajo - Calvarrasa de Abajo, con una distancia de 10,8 kilómetros, Mozárbez - Beleña - Freso Alhándiga, y Aldeaseca de la Armuña - Calzada de Valdunciel - CP Topas, ambos tramos con 22,7 kilómetros de protección.

 

 

La señalización, instalada ahora, más de un año después de su presentación, servirá para recordar a los conductores la presencia de ciclistas, la necesidad de extremar las precauciones, la reducción del límite máximo de velocidad y la obligatoriedad de mantener con los ciclistas la distancia de 1,5 metros. Además, en estas vías se aumentará la vigilancia con patrullas de la Guardia Civil, especialmente durante los fines de semana y los festivos, para realizar controles y asegurar que tanto ciclistas como conductores respetan las normas de circulación.

 

Más de 4.600 kilómetros protegidos en toda España 

 

En total, la red de Rutas Ciclistas Protegidas asciende a 4.661 kilómetros repartidos en 138 rutas en toda España. Por su parte, en Castilla y León se encuentran 29 rutas con 979,1 kilómetros protegidos para los ciclistas. El objetivo de esta iniciativa, puesta en marcha el pasado año por la Dirección General de Tráfico es reducir la siniestralidad en las carreteras tras el aumento en los últimos años del número de accidentes en los que se ven implicados ciclistas y del número de fallecidos en las carreteras españolas.

 

 

Los tramos protegidos son vías con una alta afluencia de ciclistas y se trata de carreteras de doble sentido, sin una alta ocupación, sin puntos negros o tramos de concentración de accidentes y que están en buen estado. Unas carreteras en las que se aplica una señalización especial para recordar la longitud del tramo, el límite de velocidad y la obligatoriedad de respetar la distancia de seguridad lateral en los adelantamientos.

 

En lo que va de año una veintena de ciclistas han perdido la vida en las carreteras españolas, mientras que el pasado año 2017 esta cifra se elevó hasta los 44, lo que supuso un notable incremento con respecto a años anteriores.

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