Las precipitaciones retrasan la recogida de cereza y deterioran su calidad

La producción puede verse mermada en torno a un 30% respecto a 2010
Así ocurre con la cereza en la zona de la sierra, donde las últimas precipitaciones han dañado el cultivo por lo que la producción puede verse mermada en torno a un 30% si se confirman los peores augurios. Además, las lluvias han frenado la recogida de la cereza, que dio comienzo durante la primera semana del mes de mayo y que concluirá a finales de junio.

El rendimiento para esta campaña era muy alto con unas cerezas de gran calidad pese a que una parte de la producción se verá perjudicada por la humedad que se introduce en la fruta y provoca que se pudra antes incluso de llegar al mercado. “No obstante, habrá más cereza que el año pasado porque la producción es mayor y se prevé que los daños no afecten de la misma manera que en ejercicios anteriores”, apunta José Sánchez, productor de la localidad de Sotoserrano.

Con la vista en el Jerte
A la problemática anterior, también hay que sumarle la situación actual en el valle del Jerte, con una influencia negativa en la producción salamantina al no exportar este año porque no poseen el mismo nivel de cereza que otras campañas y todo el volumen va destinado al mercado nacional. Por este hecho, el precio de la materia prima para los productores de la provincia desciende hasta los 1,3 euros por kilogramo en la categoría de súper extra, cuando en campañas normales, el valor de la cereza alcanza los 2 euros.