Las peluquerías salmantinas, en situación límite, a un día de su apertura oficial: "Es imposible evitar el contagio"
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Las peluquerías salmantinas, en situación límite, a un día de su apertura oficial: "Es imposible evitar el contagio"

El salón de belleza 'Pelucris', en Linares de Riofrío (Salamanca), ya se prepara para abrir sus puertas con las máximas garantías, lo cuenta Cristina Sánchez de Dios. 

Cristina Sánchez de Dios en su peluquería

"Es imposible evitar el contagio, imposible". Esta es la respuesta que da la propietaria del salón de belleza, 'Pelucris', ubicado en el municipio salmantino de Linares de Riofrío, cuando se le pregunta por la reapertura tras más de cincuenta días de parón. "Nos da miedo el secador, en el momento que lo demos el virus se va a mover por todas partes", lamenta. Así tienen que funcionar las peluquerías.

 

Lo cierto es que la sensación de incertidumbre es unánime en el sector, que tiene muchas dudas sobre cómo será la arrancada tras el parón motivado por la pandemia, y espera expectante instrucciones precisas del Gobierno central. "Esto va a marcar un antes y un después en nuestras vidas y en nuestros negocios".

 

La peluquería de Cristina Sánchez de Dios cumple 17 años de vida, y siempre recordará que por el medio se coló esta crisis sanitaria. Desde que se enteró de que podría abrir a partir del lunes día 4 de mayo, comenzó a prepararlo todo, "extremando la limpieza y desinfección, que siempre ha habido, pero ahora con más razón", sentencia. 

 

Cristina considera que "no" es el momento de abrir, "en otros países las peluquerías, barberías, discotecas y bares serán los últimos en dar este paso", denuncia al otro lado del teléfono. Se encuentra tomando las medidas de protección necesarias, toda precaución es poca en un momento como este.

 

 

"Ya hace tiempo que encargué las pantallas, pero hay tanta demanda que están tardando en servir e incluso algunos proveedores solo trabajan para el estado, nos han dejado desamparados", comenta. Los precios son desorbitados, "he llegado a pagar 180 euros por cinco mascarilas y dos gafas de protección"

 

Los geles desinfectantes de manos empezarán a estar a la orden del día en este lugar que ahora se encuentra casi vacío y con un aspecto fuera del habitual . "Trabajamos con lo justo... lavacabezas, cepillos para cada cliente, silla y secador". Los materiales, desechables. "Vamos a implementar batas, calzas y toallas de usar y tirar si fuera posible".

 

Aunque desde que abrió sus puertas siempre ha trabajado con cita previa, considera que, ahora más que nunca, hay que llevar una agenda muy organizada. "La gente ya me ha empezado a llamar, vamos a abrir un día o dos a la semana y con jornada continua, luego ya veremos. Habrá dos personas como máximo e incluso tres, es lo que se nos permite respecto a los metros que hay". 

 

Por el momento, no sabe si trabajará sola o mano a mano con su empleada. Pero recuerda, que abrir antes también puede implicar una serie de riesgos, puesto que aquellos que se hayan acogido a un ERTE, "como es el caso de Natalia, mi compañera, quien todavía no ha cobrado un duro", y decidan regresar a la actividad, se quedarían sin la prestación en caso de tener que volver a cerrar las puertas por un posible rebrote.

 

Además, como el Gobierno todavía no ha levantado el estado de alarma, hay muchas mutuas y seguros que no cubrirían a los empleados que volvieran al trabajo y que, por las causas que fueran, tuviesen que coger una baja. "Abrimos porque estamos perdiendo mucho dinero y alguien tiene que dar el primer paso e ir acabando con este miedo, no es justo que los autónomos seamos los peor tratados en este país... deberíamos perder todos", ha concluido.  

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