Las ordenanzas fiscales tienen fecha a falta del 'sí' entre Mañueco y Ciudadanos

El alcalde y el portavoz de Ciudadanos, el día que anunciaron el proyecto de ordenanzas fiscales.

Se quieren aprobar en un pleno extraordinario este mes de octubre, aunque el acuerdo PP/C's todavía no está hecho, pero no puede retrasarse para que la formación 'naranja' le vuelva a dar prespuestos a Mañueco. El acuerdo pasa por una rebaja del IBI.

El acuerdo entre Ciudadanos y el equipo de Gobierno de Mañueco para sacar adelante las ordenanzas fiscales llega este año más tarde de lo habitual, pero llega. El motivo es el tira y afloja entre la formación naranja y el PP por la necesaria rebaja fiscal que exigen los de Rivera en un Ayuntamiento en el que el IBI o el impuesto de circulación están en máximos. 

 

El acuerdo no termina de arrancar, pero hay algo que lo va a hacer avanzar: una fecha tope. Está previsto que se celebre un pleno extraordinario de ordenanzas el 20 o el 27 de octubre, así que el acuerdo tiene los días contados. Y como C's ha planteado una rebaja del IBI para hacerlo más progresivo, el equipo de Gobierno ya debe estar haciendo cuentas para cuadrar el presupuesto con esa merma de recaudación. Aprobar las ordenanzas es paso previo imprescindible y va con retraso, ya que el año pasado PP y C's pactaron en julio y se aprobaron ese mismo mes. Si se quiere llegar a tiempo a los presupuestos (y se quiere) el acuerdo urge.

 

"Entendemos que un Ayuntamiento que tiene las cuentas saneadas y un gran superávit, no puede seguir manteniendo la presión fiscal que actualmente hay en nuestro municipio", esgrime el portavoz de C's, Alejandro González. La bajada del IBI se planteó como exigencia a comienzos de verano y la cuestión ha llegado hasta aquí sin resolver. En las filas 'naranjas' insisten en que no se bajan de esa petición, pero no parece difícil que el PP acabe pactando.

 

En concreto, piden una rebaja de un millón de euros anual en la carga del impuesto de la contribución urbana y extenderlo a los próximos años. Un pequeño pellizco de los más de 45 millones de euros que se recaudan en este concepto cada año en más de 120.000 recibos. Creen, como el resto de la oposición, que el equipo de Gobierno no puede seguir presumiendo de superávit (12 millones el último ejercicio) y mantener la presión fiscal elevada con un IBI de récord nacional... salvo que la salud de las cuentas municipales no sea tal. PSOE y Ganemos insisten, por su parte, en que el IBI debe dejar de presionar las economías salmantinas y que la vía es convertirlo en más justo.

 

La cuestión es que el PP no quiere bajarse de su promesa de congelación de impuestos y tasas municipales... salvo excepciones como la ciudad deportiva de La Aldehuela, que han subido y rompen con el compromiso de Mañueco para toda la legislatura. Y margen hay, porque en 2019 se amortizarán cuatro millones menos de deuda y sería hora de destinarlo a rebajar el castigo fiscal a los contribuyentes.