Las obras del Victoria Adrados, adjudicadas por 5,7 millones de euros

El proyecto del Centro Victoria Adrados y tal y como se presentó en febrero de 2015

El nuevo centro con viviendas tuteladas para mayores y un parking subterráneo, adjudicado a una empresa por 5,7 millones de euros. Tiene dos años de plazo para terminar y podría llegar para la campaña electoral de 2019.

La mesa de contratación del patronato municipal de vivienda ha adjudicado esta mañana el contrato para construir el nuevo centro social Victoria Adrados, un nuevo proyecto con viviendas tuteladas para mayores y un nuevo parking subterráneo. La obra costará 5,7 millones de euros tras ser adjudicada a una de las dieciséis empresas que han presentado ofertas. Ahora tiene 24 meses por delante como plazo para terminar la obra, con lo que podría estar a punto para 'presumir' de proyecto en la próxima campaña electoral municipal. La empresa adjudicataria es FCC.

 

El presupuesto de licitación estaba fijado por el patronato en 7,7 millones de euros y las ofertas presentadas oscilan entre los 5 y los 6 millones de euros. El proyecto tiene ya licencia de obra tras concedérsele hace unas semanas, el pasado mes de marzo, casi dos años después de anunciado el proyecto. Hace más de dos años (febrero de 2015) que el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, presentó el proyecto con el compromiso de que fuera realidad en verano de 2017. Ahora, con 24 meses de plazo de obra, estará terminado a partir de mayo-junio de 2019, justo a tiempo para las elecciones municipales.

 

Se trata del proyecto para levantar un gran centro en el solar del antiguo colegio Victoria Adrados, que incluirá viviendas tuteladas para mayores, 240 plazas de parking y nuevos espacios públicos. Los términos de la iniciativa son los mismos de los que se lleva hablando más de cuatro años ya que el proyecto data de antes del comienzo de la legislatura. 

 

 

DE UN ALCALDE A OTRO

 

El proyecto empezó siendo un compromiso para la primera legislatura de Fernández Mañueco, pero ha ido acumulando retrasos en la tramitación por parte de la sociedad municipal de vivienda, que siempre ha contado con presupuesto municipal para ejecutar la idea. Ahora será una promesa de final de mandato para el alcalde. Eso sí, si no hay más retrasos y al primer edil le pasa lo que a su antecesor.

 

La idea es herencia del anterior alcalde, Julián Lanzarote, que en marzo de 2011 firmó con la consejera de Hacienda y el entonces consejero Fernández Mañueco un protocolo para hacer posible la conversión de este antiguo colegio en un nuevo centro social, en los mismos términos que ahora se dan a conocer.