Las obras del pavimento de la Plaza Mayor cuentan los días: ¿turno para los soportales?

Zona de los soportales en la que se actuó tras un desprendimiento.

La reparación del pavimento de la Plaza Mayor enfila su recta final: se está arreglando la última zona afectada. Sigue pendiente el arreglo de los soportales, previsto desde hace meses.

Después de más de un año de obras, se puede decir que la reparación del desastroso pavimento de la Plaza Mayor enfila de manera definitiva su recta final. Pero eso puede que no signifique el final de las obras en la monumental plaza, ya que sigue pendiente otra actuación fundamental y casi tan urgente como la de las losas de granito: la reparación de los soportales.

 

Las obras para reparar el pavimento de la plaza empezaron el 27 de junio de 2018, hace más de un año. El plazo de ejecución previsto era de ocho meses, pero ha habido que hacer varias interrupciones para dejar la plaza libre para eventos: los conciertos de Ferias y Fiestas, Navidad, la Semana Santa, el último Festival de Luz y Vanguardias... La última reanudación de las interminables obras de la plaza se produjo el pasado 18 de junio. En total, y con suerte, la duración efectiva de las obras será de trece meses o algo más.

 

Ahora, las actuaciones se centran en el último cuadrante que estaba sin reparar, una amplia superficie frente a la fachada del Ayuntamiento. Cuando termine, se habrá actuado en 8.097 metros cuadrados. Habrá que ver cuánto dura en buen estado con el 'trote' que se le da a la Plaza Mayor: está ocupada uno de cada cuatro días del año, y en 2017 llegó al récord de 239 días por la presencia de la escultura de Barceló. La instalación de escenarios, casetas y demás instalaciones para eventos de todo tipo es constante, y conlleva el montaje y desmontaje de bancos, farolas... Pero la mayor agresión que sufre es la del tráfico.

 

Mientras se decide qué hacer para preservar el pavimento 'de estreno', toca acometer otra actuación demorada durante mucho tiempo: la reparación de los soportales de la Plaza Mayor. Debe ser la próxima cirugía para el monumento, tramitada desde marzo de 2018 y que no se ha ejecutado hasta ahora. Una vez se termine con el pavimento, debe ser el momento porque es una actuación que causa menos inconvenientes.

 

 

Y ahora, los soportales

 

La debilidad comprobada de numerosas vigas de los soportales de la Plaza Mayor ha obligado a poner en marcha una actuación demorada durante años, casi 30, que son los que han pasado desde la última intervención en esta parte del monumento. Fue en 1989 cuando se hizo la última restauración y limpieza de los soportales, que también afectó a los medallones. Y no se volvió a actuar hasta que en 2016 una de las vigas sufrió desprendimientos y puso en evidencia el estado de estas estructuras.

 

La actuación no va a ser estructural, sino estética. El estado general es bueno y no se ve necesaria la intervención en la estructura, más que de manera puntual, para el refuerzo de las zonas más alteradas y como medida preventiva en aquellas otras que sea preceptivo impedir que se sigan deteriorando vigas, bobedillas y entrepaños. Lo que se han encontrado los técnicos a la hora de elaborar el proyecto de actuación es un aspecto sucio y degradado a la vista. Goteras, suciedad, desconchones, desprendimientos de las varias capas de pintura... afean los soportales. Debajo, y en general, el estado es bueno, pero con excepciones; se ha comprobado ataque de xilógafos (carcoma) que ha debilitado algunas vigas, y que muchas están reforzadas con piezas metálicas como se hizo con la última.