Las normas para ir al rastro de Salamanca: limite de 800 asistentes, acceso controlado y limpieza 'nivel tienda'

Acceso al rastro para este domingo. Foto: F. Oliva

El mercadilo vuelve el día 5 de julio con nuevas normas: así se va a funcionar.

El tradicional rastro vuelve este domingo, 5 de julio, como ha adelantado TRIBUNA y lo hará con unas condiciones particulares. La situación provocada por la crisis del coronavirus ha obligado a limitar aforo y asistencia de vendedores, con un 75% de límite de ocupación y las consabidas medidas de distancia e higiene propias de la era post Covid que tendrán que asumir los vendedores. Entre otras cosas, tendrán que poner geles hidroalcohólicos a disposición de los clientes y proceder a higiene de prendas y probadores como en otros establecimientos comerciales del sector textil.

 

La limitación de aforo para los clientes será de un máximo de 800 personas, en cumplimiento de las normas establecidas por las autoridades competentes. Para controlar el aforo, la Policía Local ha procedido a hablitar dos zonas separadas de entrada y salida con una canalización hecha con vallas y utilizará una máquina cuenta personas para evitar que se supere el límite de clientes establecido.

 

El Ayuntamiento de Salamanca, a través de sus departamentos de Salud Pública y Seguridad Laboral, ha colaborado con la Asociación de Vendedores del Rastro para acabar la redacción del protocolo sanitario, que se ajusta a lo recogido en el acuerdo entre la Junta de Castilla y León y la Federación de Municipios y Provincias para la celebración de este tipo de actividad.

 

Dicho protocolo recoge que los visitantes del mercadillo tendrán a su disposición gel para la desinfección de manos, que se ubicará tanto a la entrada como a la salida del recinto, así como en cada uno de los puestos, que se colocarán con una separación de dos metros entre sí y que se desinfectarán antes y después del montaje.

 

Además, el protocolo sanitario establece la obligatoriedad del uso de mascarillas, tanto para los vendedores como para los clientes, quienes deberán guardar en todo momento la distancia de seguridad interpersonal, evitando aglomeraciones.  Igualmente, se garantizarán medidas de desinfección de los productos probados o devueltos y los probadores se higienizarán de forma frecuente, preferentemente tras cada uso.