Las normas para bañarse en ríos, pozas o lagos: cuatro metros por persona, límite de aforo y de tiempo de baño

Piscina natural de Valero (Foto: T. Navarro)

La  Junta aclara las normas para bañarse en zonas naturales, que se regirán por distancia social y límite de aforo. Se reforzará la limpieza y los ayuntamientos podrán regular tiempo de permanencia.

La Junta de Castilla y León incluye normas para el uso de las playas fluviales y zonas de baño naturales en ríos, lagos, embalses... en su lista de regulaciones para este verano y mientras dure la crisis del coronavirus. La comunidad tiene 33 zonas autorizadas de baño con control de salubridad del agua pero son muchas otras las que acogen bañistas en pozas y cauces de muchos municipios.

 

Los usuarios de las playas deberán hacer un uso responsable de las mismas y de sus instalaciones, tanto desde el punto de vista medioambiental como sanitario, cumpliendo para ello con las recomendaciones, medidas y normas establecidas por las autoridades sanitarias. La ocupación máxima en el uso de duchas y lavapiés al aire libre, aseos, vestuarios y otros servicios públicos similares será de una persona, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia, las cuales podrán contar con su acompañante. Deberá reforzarse la limpieza y desinfección de los referidos espacios, garantizando siempre el estado de salubridad e higiene de los mismos.

 

La situación de los objetos personales, toallas, tumbonas y elementos similares se llevará a cabo de forma que se pueda mantener la distancia de seguridad interpersonal con respecto a otros usuarios, salvo en el caso de convivientes.

 

Los ayuntamientos podrán establecer limitaciones tanto de acceso como de aforo en las playas a fin de asegurar que se pueda respetar la distancia interpersonal de seguridad entre usuarios. Para ello podrán también establecer límites en los tiempos de permanencia en las mismas, así como en el acceso a los aparcamientos en aras de facilitar el control del aforo de las playas.

 

A efectos de calcular el aforo máximo permitido por cada playa, se considerará que la superficie de playa a ocupar por cada usuario será de aproximadamente cuatro metros cuadrados. Los ayuntamientos asegurarán que se realiza una limpieza y desinfección de las ins­talaciones y bienes de las playas usando para eso sustancias que no resulten perjudiciales para el medioambiente.

 

Se recordará a los usuarios, mediante cartelería visible u otros medios, las normas de higiene y prevención a observar, señalando la necesidad de abandonar la instalación ante cualquier síntoma compatible con la COVID-19. Los responsables de negocios de motos acuáticas, hidropedales y de cualquier otro elemento deportivo o de recreo similares deberán cumplir con lo dispuesto en las medidas de higiene y prevención establecidas. Todos los vehículos deberán ser limpiados y desinfectados antes de cada uso y, de la misma manera, las tumbonas o cualquier otro objeto de uso rotatorio deberán ser limpiados y desinfectados cuando se cambie de usuario.

 

Además del cumplimiento general de las medidas de higiene y prevención estable­cidas, en el caso de que exista algún tipo de actividad de hostelería y restauración que se realice en las playas, incluidas las que se realicen en instalaciones descubiertas, con concesión o autorización de ocupación o aprovechamiento del dominio público,  la prestación del servicio de hostelería o restauración se ajustará a lo previsto en las condiciones para la prestación del servicio en los establecimientos de hostelería y restauración.