Las mejores razas de ganado vacuno, en Salamaq 2018

(Foto: Chema Díez)
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Charolés, limusín, blonda, aberdeen angus, avileña, rubia gallega, pirenaica... son solo algunas de las razas de vacuno presentes en la feria agropecuaria de Salamanca. Pero también hay otros atractivos como el ganado porcino, equino, ovino y avícola. Casi nada.

Impresiona, y mucho, ver a ciertos animales cara a cara. Ejemplares que superan los 1.000 kilogramos de peso y que se agolpan a modo de hilera en cada una de las naves del recinto ferial de Salamanca. Y, todos ellos, con la calidad morfológica y genética por bandera, fruto del trabajo diario de cada uno de los profesionales del sector que elige, minuciosamente, a sus ejemplares para mostrarlos y hacerlos cada día mejores.

 

Y eso ocurre cada año en la feria agropecuaria de Salamanca y Salamaq 2018 no iba a ser una excepción, ni mucho menos. La tecnología aplicada al campo, en este caso a la ganadería, permite conocer casi al 100% el animal que se va a 'crear' o incluso el nivel de fertilidad de una hembra dentro de cada explotación. Todo ello porque el campo ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos.

 

Especialmente este crecimiento se observa en los ejemplares de las razas mayoritarias en este concurso ganadero, como son el charolés, limusín, blonda, avileña, pirenaica o la autóctona de Salamanca, la Morucha, que también ha sabido adaptarse a los tiempos.

 

Basta con darse una vuelta por el recinto para poder observar el cuidado minucioso de los animales de ganado vacuno, con una alimentación individualizada y unos cuidados estéticos que van más allá de lo que se pueda pensar. No en vano, los resultados se podrán ver en el funcionamiento del sector y en la subasta de la Feria.

 

 

Tampoco hay que olvidar al resto de especies ganaderas. El porcino, que cuenta con una nava para su exposición, también ha mejorado mucho en este tipo de apartados porque los ganaderos cada vez generan animales con mayor calidad en todos los aspectos y en menos tiempos. El ganado avícola tiene un punto diferenciador en esta feria, pero atrae a gran parte del público general en sus dos carpas.

 

El ovino, un sector castigado por su continua crisis, no levanta cabeza, pero aun así se resiste a morir y Salamaq 2018 cuenta con buenos ejemplares y una subasta que, pese a haber quedado lejos de lo que era hace años, aún se mantiene.

 

 

Por último, el ganado equino también cuenta con sitio en el recinto ferial, aunque su exposición ya es mucho menor por el coste que supone para los profesionales acudir a este tipo de ferias, tras el último certamen celebrado en el mes de junio en Salamanca.

 

Con todo ello, merece, y mucho la pena, pasear por las naves de ganado para poder apreciar el trabajo de los profesionales del sector, los verdaderos protagonistas.

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