Las guarderías se sienten desprotegidas: "Quiero abrir sabiendo que les voy a poder consolar con un abrazo"
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Las guarderías se sienten desprotegidas: "Quiero abrir sabiendo que les voy a poder consolar con un abrazo"

Cuando hubo que cerrar, se cerró todo. Público y privado, sin embargo, ahora solo quieren que vuelva a la actividad el segundo de ellos, ¿sienten las guarderías la seguridad económica y sanitaria para ello?

 

Maria José González Campo

Maria José González Campo, directora del Centro Infantil Villa San Agustín, se siente sola y acompañada al mismo tiempo. Por un lado, considera que tanto sus trabajadoras, como las familias que acuden a su centro estarán desprotegidas si siguen las recomendaciones establecidas por la Junta para su reapertura en fase 2. Por otro lado, está arropada por la Agrupación de Escuelas y Centros Infantiles Privados (AECIP): "Ahí vamos todas a una y siempre juntas".

 

"Anteriormente al cierre de centros tanto públicos como privados, nosotras ya tratábamos de tomar medidas de higiene. En ese momento sí se aclaró, se hacía referencia tanto a los públicos como a los privados, pero ahora no. Es por lo que nos sentimos tan mal y desprotegidas, los públicos no abrirán hasta septiembre porque no se puede garantizar la seguridad y, sin embargo, nosotras tenemos que abrir y con unas recomendaciones no factibles, ni siquiera un protocolo", explica González Campo.

 

Entre las medidas que se recomendia a los centros infantiles encontramos la distancia de seguridad de dos metros entre cada niño, la limpieza exhaustiva del establecimiento, un número determinado de niños y niñas en función de las medidas del mismo y una declaración responsable de la no existencia de síntomas compatibles con la Covid-19 durante los 14 días previos por parte de los padres. Ahora bien, ¿no son la mayor parte de los niños y niñas menores de 6 años asíntomáticos?

 

"Para hacernos una idea, de los 50 niños con los que yo cerré en marzo y haciendo un sondeo, únicamente han solicitado volver a la guardería seis de ellos. Entiendo que el miedo es libre, muchos padres están teletrabajando, pero hay otros que lo necesitan y por ellos queremos total seguridad de reapertura. Yo no me niego a abrir mi centro, de hecho tengo todas las medidas higiénicas preparadas, pero necesito seguridad. ¿Y si pasa algo con esos niños, de quién es la responsabilidad? Cómo les voy a pedir un certificado, si no sabemos ni nosotras si podemos tener el virus", señala.

 

"Considero que se ha llevado a cabo una discriminación de niños y niñas de 0 a 3 años. Los que pertenecen a la Junta no abren, se limpian las manos. Es imposible seguir las medidas impuestas trabajando con bebés y niños pequeños. Llevamos luchando quince días debido a estas incoherencias, hemos mandado cartas al Presidente de la Junta, a Sanidad, a Familia...nada. Nos han dejado de lado", recalca.

 

¿Y en términos económicos? "Económicamente es la ruina. De la misma forma, muy desprotegidos. Nadie nos da ayudas, las facturas siguen llegando y los ingresos son nulos. Como es lógico, no se ha enviado ningún recibo a los padres desde el mes de marzo, por lo que los gastos siguen creciendo. Mis trabajadoras están en erte, es verdad que no tengo ese tipo de gasto, pero el alquiler o el mantenimiento del local sigue estando. Además, los términos que se establecen ahora para abrir son inviables, no podemos abrir con tan solo cinco niños", asegura. 

 

En tu caso, ¿abrirás, siempre y cuando Castilla y León pase a la siguiente fase, el próximo lunes? "Yo no voy a abrir y conozco más centros que tampoco lo harán. ¿La razón por la que no lo haré? Porque creo que lo más importante es proteger a nuestros niños y a sus familias, además de a mis trabajadoras. Si alguien se pone mínimamente malo, ¿tengo que volver a cerrar? ¿Ponernos todos en cuarentena? ¿Cómo voy a hacer mi trabajo teniendo a los niños a dos metros? Los niños cuando nos vean con las pantallas y mascarillas van a llorar, no les voy a poder abrazar, ¿les dejo en la trona llorando?  Yo no quiero abrir así, quiero abrir sabiendo que les voy a poder atender, que les voy a poder dar un abrazo cuando lo necesiten", finaliza.

 

Quieren abrir, pero también quieren garantías, porque por delante de ellas ponen a las familias. En Salamanca seguimos contando casos, ¿deben entonces volver los niños a la guardería y en estas condiciones?