Las familias que pierden sus pisos por impagos se cuadruplican en tres años

Los salmantinos no pueden conservar sus viviendas. El impacto de la crisis económica, con su dura repercusión laboral cifrada ya en enero en más de 31.000 desempleados, está poniendo cada vez más difícil el pago de los créditos hipotecarios.
J. Romero

En los tres primeros meses del pasado año, un total de 258 familias perdieron sus pisos ante la imposibilidad de abonar las cuotas pendientes con las respectivas entidades financieras prestamistas. Entre enero y septiembre, según datos del Consejo General del Poder Judicial, que todavía no ha publicado el balance del último trimestre de 2010, los bancos y las cajas de ahorros realizaron de media casi una ejecución hipotecaria diaria. El drama va a más. En los últimos tres años, el número de familias que han perdido sus casas por impagos hipotecarios se ha prácticamente cuadruplicado. Así, en 2007, antes de que estallara la actual crisis, las ejecuciones entre enero y septiembre se limitaron a 68.

Las perspectivas para el año 2011 no son, además, nada halagüeñas. A la crisis económica y laboral se suma un nuevo obstáculo para cumplir con las obligaciones hipotecarias: el Euríbor. El índice de referencia básico en la mayoría de préstamos para comprar propiedades inmobiliarias en España se situó el pasado viernes en el 1,714%. Hace un año, el Euríbor estaba frenado en el 1,225%. La tregua concedida a las familias ha terminado. Hace cuatro años, con los últimos coletazos del boom inmobiliario, el tipo hipotecario llegaba al 4,349%. Tras tomar fondo en marzo de 2010, el Euríbor, que cayó hasta el 1,215%, ha repuntado progresivamente. Las consecuencias no se harán esperar.

500 euros más al año
Juan José Santos, delegado de Ausbanc (Asociacion de Usuarios de Servicios Bancarios) en Salamanca, explica que los ciudadanos que tengan que revisar próximamente una hipoteca media de 150.000 euros con un plazo de amortización de 25 años se encontrarán con la desagradable sorpresa de una cuota 40 euros mensuales mayor, 500 euros anuales. El Euríbor va a “apuntillar” a muchas familias. El perfil de los damnificados será, además, múltiple pero con especial incidencia “en la clase media”, matiza Santos. Los jóvenes que hayan adquirido viviendas, avalados con frecuencia por familiares sin cargas hipotecarias, aguantarán mejor. En cambio, trabajadores de clase media, “sobre todo ejecutivos”, que hayan perdido en esta crisis sus empleos y no dispongan de avales en sus préstamos, tendrán más complicado no quedarse sin sus inmuebles en los próximos meses. Ahora bien, el delegado provincial de Ausbanc analiza que “todo el mundo está en zona de riesgo”.

De cualquier manera, antes de llegar a este indeseado desenlace, ni siquiera por las entidades bancarias, “que no quieren pisos”, cuentan con un stock en España de entre 600.000 y un millón de propiedades, conviene “hablar con los bancos y las cajas”. Las previsiones más optimistas para este 2011 pasan por una estabilidad en las ejecuciones hipotecarias e incluso un ligero incremento. Para evitar este trance, el delegado de Ausbanc en Salamanca recalca la posibilidad de “rehabilitar” los préstamos. Para ello existen tres posibilidades: alargar el plazo de amortización de los mismos, rebajar los tipos y reunificar deudas para conseguir condiciones más ventajosas para impedir que los pisos terminen en una subasta.