Las carreteras secundarias de Salamanca, escenario de doce de los últimos veinte accidentes mortales
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Las carreteras secundarias de Salamanca, escenario de doce de los últimos veinte accidentes mortales

Lugar del accidente en la SA-311 en Ledesma. Foto: F. Oliva
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Las carreteras de una única calzada son las más peligrosas y concentran el 60% de los siniestros mortales en Salamanca.

Un cambio de rasante, un cruce, una zona de curvas, incluso una recta aparentemente segura... Estos son los escenarios en los que más accidentes se producen en Salamanca, y todos tienen en común que corresponden con las denominadas carreteras secundarias, vías con menos tráfico, pero también menos seguras, que concentran más del 50% de las víctimas mortales registradas en los últimos años en Salamanca. Son carreteras en las que las distracciones, que están detrás del 60% de los accidentes mortales, son letales.

 

En total, doce de los últimos accidentes mortales se han producido en nacionales o secundarias, carreteras de una única calzada, con un balance de 18 muertos. Este año está siendo especialmente malo, con nueve muertos en cuatro accidentes mortales, todos en carreteras secundarias.

 

Se trata de carreteras nacionales y de menor rango, en las que el tráfico se produce sobre una misma calzada que comparten ambos sentidos de circulación, normalmente, con un carril para cada sentido; algunas tienen arcén, pero otras carecen del suficiente y están afectadas por el nuevo límite de 80 km/hora impuesto hace unos meses. Según los datos recopilados por TRIBUNA, de los veinte últimos accidentes mortales, doce se han producido en carreteras secundarias: dos en nacionales y diez en comarcales.

 

En la cuenta están los cuatro accidentes mortales que llevamos este 2019. Se trata del accidente del día 30 de abril con tres muertos en la carretera entre las localidades salmantinas de Doñinos de Salamanca y Parada de Arriba, a la altura del kilómetro 5,800 de la carretera CL-517. La salida de vía del 21 de julio en la antigua CV-40 cerca de la localidad de Galisancho: cuatro personas muertas en un accidente en el que el conductor da positivo en drogas y alcohol. El choque del 29 de julio en el kilómetro 22,900 de la CL-512, a tres kilómetros Vitigudino, con un muerto y un herido. Y la salida de vía del 4 de agosto en la carretera SA-311 en el que fallece una persona.

 

A ellos se suman el accidente de octubre de 2018 en la carretera de Matilla en el que muere una niña de 5 años; el muerto en la colisión de un turismo y un camión en la CL-517 en Carrascal de Barregas  en agosto de 2018; un muerto en un accidente en el kilómetro 14 de la SA-302, en el término municipal de Villaseco de los Reyes en mayo. Y ya en 2017, un muerto el 1 de diciembre en la CL510, carretera de Alba de Tormes; un muerto en el accidente el 29 de octubre en la SA300, carretera de Ledesma, entre Almenara y Juzbado; y una mujer de 70 años la que murió en un choque en la raqueta que une la CL 605 con la CV20 de entrada a Cantalapiedra el viernes 13 de octubre.

 

En total, diez accidentes mortales en carreteras secundarias desde diciembre de 2017 con 16 muertos, a los que hay que sumar otros dos accidentes mortales en nacionales: el accidente con dos muertos en la N-620 a la altura de Fuentes de Oñoro también en agosto; y una mujer muerta en la colisión en la N-630 en Arapiles entre un coche y un camión en febrero de 2018. En total, doce de los últimos accidentes mortales se han producido en nacionales o secundarias, carreteras de una única calzada, con un balance de 18 muertos.

 

Al margen de nacionales y secundarias, los accidentes de tráfico con víctimas mortales en Salamanca se concentran en áreas urbanas, con cuatro accidentes desde 2017 en atropellos; y en autovías, con otros cuatro accidentes, el último, en junio del año pasado en la A-66 en Arapiles.