Las cámaras de las calles peatonales empezarán a funcionar cuatro años después de su compra

Las dos cámaras instaladas en la Vaguada apuntando a las calles Ancha y Cervantes.

El sistema de control de acceso a las calles peatonales empezará a funcionar el 20 de marzo. Más de 8.000 conductores están autorizados a entrar en las calles restringidas, por donde circulan 2,7 millones de coches al año.

Cuatro años ha tardado el Ayuntamiento de Salamanca en conseguir la puesta en marcha del sistema de control de acceso a las calles peatonales. Son 21 cámaras que se compraron a principios de 2014 y que ha sido uno de los principales dolores de cabeza del equipo de Gobierno y los responsables de Tráfico, incapaces de hacer funcionar un sistema que se compró para estar operativo inmediatamente y que ha generado mucho trabajo extra.

 

El contrato se adjudicó en mesa de contratación, sin pasar por comisión previa, y gracias a una resolución del quinto teniente de alcalde, Carlos García Carbayo, del 9 de abril de 2014 a favor de la empresa AM-TEL & TICS. El montante total, 228.690 euros, IVA incluido. Meses después, en verano de 2014, se empezaron a instalar las cámaras en las localizaciones previstas. En octubre de 2014 se empezó a elaborar la lista de las matrículas de los autorizados para circular por las zonas peatonales, y en esa tarea, que se ha complicado, han estado hasta ahora. Hace tiempo que funciona en pruebas para colegios y hoteles, y ahora será definitivo.

 

El sistema empezará al fin a funcionar el día 20 de marzo. Hasta ese día, quienes circulen sin autorización por las calles peatonales del centro no estarán expuestos a la multa habitual por hacerlo sin autorización, que es de 90 euros. A partir de ese día, solo podran circular sin miedo a la multa los más de 8.000 conductores que han sido dados de alta en la base de datos de la Policía Local.

 

El grueso de los autorizados está formado por vecinos y familiares, por padres y madres de los colegios de la zona, por hosteleros, por alojamientos y por supuestos por los servicios de carga y descarga, emergencias, policía y ambulancias. Habrá enormes facilidades para que familiares, vecinos, amigos.... que tengan de manera circunstancial que acceder a la zona, puedan hacerlo sin miedo a la multa.

 

En realidad el sistema no va a ejercer una auténtica limitación a la circulación a estas calles, donde en ocasiones el tráfico es intenso. Según datos del Ayuntamiento cada año 2,8 millones de vehículos, lo que da una idea de la densidad de su tráfico. Tráfico que no se va a ver en realidad reducido, algo que el Ayuntamiento sí debería plantearse.

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