Las 'burbujas' escolares funcionan: los colegios de Salamanca se blindan de la oleada de Covid

Acceso a uno de los centros escolares de Salamanca que tiene un aula cerrada por Covid. Foto: A. Santana

Las cifras tras dos semanas de estancia en los centros, solo dos positivos entre alumnos y uno entre trabajadores, y un 1% de aulas cerradas, confirman que los grupos estables de convivencia funcionan. 

Los colegios de Salamanca empezaron el curso el pasado 9 de septiembre con muchas dudas y en una situación complicada, pero a día de hoy se puede decir que los centros escolares son una 'burbuja' en sí mismos. El municipio más poblado de la provincia estaba entonces bajo medidas especiales por el aumento de casos de Covid, al que la provincia en su conjunto y las zonas más pobladas no eran ajenas: de hecho, el área urbana de Salamanca está entre las más afectadas por la segunda ola. Sin embargo, la situación en los centros escolares salmantinos es mucho mejor que la que se vive de puertas hacia afuera, al menos, según los datos oficiales.

 

Cumplidos los primeros trece días de clases efectivas desde que los primeros alumnos volvieron al colegio, los datos son muyu positivos. Según la consejería de Educación, desde el 9 de septiembre han cerrado en Salamanca 22 aulas; son 2.319 las aulas activas según datos de la consejería. Así que el porcentaje de aulas cerradas sobre las activas no llega al 1%.

 

El concepto de los grupos estables de convivencia se ha mostrado efectivo  para hacer frente al avance del Covid y, sobre el papel, la situación de los colegios salmantinos es muy diferente a la del municipio de Salamanca y la provincia en general. En plena ola de contagios, la provincia ha sumado desde el 9 de septiembre más de 12.000 positivos (560 en la capital) y el Hospital ha sumado un 30% de pacientes en planta, mientras los colegios, que tienen ya cerca de 30.000 alumnos en clase, registran tres casos y siguen abiertos: no se ha clausurado ni uno solo y se han cerrado 22 aulas (unos 450 alumnos afectados), ronda un 1% de las que hay operativas. Su realidad, en números, es ajena a la que se vive en el exterior.

 

Esas 22 aulas en cuarentena, que no haya colegios cerrados y que solo se hayan detectado tres positivos en toda la comunidad educativa (una de las cifras más bajas de Castilla y León) significa no solo que las 'burbujas' funcionan, sino que alumnos, profesores y padres han entendido que era vital cumplir con las recomendaciones. Y de paso han espantado otros fantasmas como la asistencia: no hay absentismo y el primer día de clase solo falaron el 0,7% de los alumnos en el global de Castilla y León.

 

Los consejos para no llevar a los niños al colegio en caso de duda sobre su estado de salud, el acceso diferenciado y escalonado, las medidas para evitar aglomeraciones, el protocolo para comunicar casos... Han sido efectivos, y esta precaución se ha trasladado a la actitud de las familias, más prudentes en el control de salud y en el traslado a los centros, donde la entrada y salida del centro escolar está menos concurrida, algo en lo que la colaboración de la Policía Local en la adaptación del tráfico y los accesos también ha ayudado.