Las bicis no están exentas de multas aunque, ¿conoce a alguien sancionado en Salamanca?

Fotos: De la Peña

En pleno debate sobre la implantación del Plan de Movilidad, la eclosión del uso de la bicicleta en las calles de Salamanca es un hecho aunque a veces genera problemas de convivencia y también de incumplimiento de las normas que es muy pocas veces es sancionado porque sin una ordenanza más concreta el castigo queda a expensas muchas veces de la interpretación de los agentes. 

La bicicleta está cada día más presente en la vida diaria de los salmantinos. Sin alcanzar los niveles de otras ciudad u otros países la eclosión de los ciclistas urbanos es notable y siendo un incremento en principio beneficioso, lo cierto es que también genera problemas de convivencia entre ciclistas y peatones por el uso de espacios compartidos, sobre todo las calles peatonales. Y es que quienes utilizan la bicicleta no sólo lo hacen por los carriles habilitados para ello o por vías por donde pueden circular, como queda comprobado con un simple paseo. Estas y otras son infracciones que se pueden observar a diario aunque la falta de concrección en la ordenanza de tráfico respecto a las bicicletas -a las que alude tres veces contadas-, provoca que multitud de infracciones no sean castigadas porque quedan a expensas de la interpretación de los agentes de Policía. ¿Alguien conoce a algún ciclista multado por saltarse las normas en la capital?

 

La realidad es que el ciclista no está obligado a tener permiso alguno ni tan siquiera a tener conocimientos de tráfico o seguridad vial, pero sí está sujeto a unas normas establecidas por la Dirección General de Tráfico, cuyo desconocimiento no exime de su cumplimiento, como es evidente tanto para evitar accidentes como para no comenter infracciones que conllevan una sanción económica.

 

LO QUE DEBEN CUMPLIR LOS CICLISTAS Y LO QUE LES PODRÍA 'CAER'

 

Quienes van sobre una bici deben respetar todas la señales, verticales, horizontales y semáforos, y, por supuesto, las indicaciones de los policías que regulan el tráfico. Obvio, pero no se hace tanto como se debería y no respetar una de estas señales debería conllevar una multa de entre 120 y 200 euros. 

 

Además, sólo pueden transportarse niños de hasta siete años, siempre que el conductor sea mayor de edad, en asiento homologado y con casco. Todos los menores de 16 años, sean conductores u ocupantes, deben llevar el casco protector. No hacerlo y ser 'pillado' por la policía si éste decide aplicar la ley eleva la sanción a 200 euros. 

 

Un comportamiento muy extendido entre los ciclistas es el de circular en el sentido contrario a la vía, aunque se trate de un pequeño tramo de calle. Está toalmente prohibido y se podría llegar a sancionar con multas entre 150 y 500 euros.  

 

carril bici

 

El ciclista, como sucede con los vehículos a motor, no puede circular a sus anchas por la acera -sólo si mide más de cinco metros y con velocidad adecuada-. Y es en este caso, como en la circulación contraria a la de la vía donde más quejas se recogen de los peatones y más en concreto hay zonas como el paseo de La Estación donde esas denuncias se multiplican. La bicicleta debe ir por el carril bici cuando éste exista y por la calzada. No respetar esta norma se sanciona con 60 euros, pero atención que está documentado algún caso de indemnizaciones de hasta 10.000 euros cuando existió atropello a algún peatón.

 

Eso sin olvidar que se deben estacionar las bicicletas en los lugares establecidos a tal efecto. En caso de no haber o estar ocupados, podrán amarrarse al mobiliario urbano siempre que no obstaculice el tránsito ni la circulación. Algunos ayuntamientos como el de Sevilla especifican en su ordenanza que no podrán amarrarse a los árboles.

 

Parece increíble tener que recordarlo a estas alturas pero es un clásico que vemos a diario por nuestras calles. Sobre una bicicleta no se puede utilizar el teléfono móvil ni tampoco pedalear con los auriculares puestos. La sanción ronda los 200 euros. 

 

Como vehículo que es, igual en la vía urbana que en la interurbana, la bicicleta debe llevar encendidas las luces entre la puesta de sol y el amanecer. En concreto una luz blanca delante y una roja en la parte de atrás y si no fuera así la sanción se podría elevar hasta los 200 euros. 

 

No está de más recordar que no se puede circular en bicicleta tras haber consumido alcohol o drogas y superar las tasas establecidas, al igual que en cualquier otro vehículo aunque no se haya visto a mucho ciclista soplando por nuestras vías urbanas. En caso positivo, hasta 500 euros de multa. .