“Lamentable” espectáculo y lamentables errores

 
Cómo sería la sesión de ayer en el Senado que el propio presidente de la Cámara calificó la situación de “lamentable” y pidió a sus señorías que no ofrecieran semejante imagen a los ciudadanos, al tiempo unos aplaudían y otros abucheaban al presidente del Gobierno durante varios minutos y sin ningún tipo de control. No sé si su bajada del suelo les produce semejante actitud, pero si este país está en manos de indocumentados capaces de chillar, patalear y vocear sin argumentos, entonces que nadie se extrañe del pozo negro en el que estamos metidos. Pero si bochornoso es un calentón de nuestros senadores, mucho más patético, y desde luego más dañino para los españoles, son las continuas rectificaciones del Gobierno en materia económica, porque lo que ellos llaman errores responden a una forma de gestionar sin rumbo, equivocada, sin aval, sin crédito, sin medir las consecuencias. Que Zapatero diga el domingo ante sus alcaldes y diputados “ni cambio, ni bandazo, sino responsabilidad”, el lunes publique en el BOE la imposibilidad de pedir crédito a los ayuntamientos y el miércoles cambie la ley y atrase la medida hasta el 1 de enero de 2011, es una tomadura de pelo y una irresponsabilidad tan grave que las consecuencias deben tener irremediablemente la dimisión de alguien sobre la mesa. Si este presidente sigue atrincherado en el poder gobernando a golpe de ocurrencia, sin perspectiva ni visión de futuro, no encontraremos a nadie capaz de asumir las riendas de un caballo desbocado. Váyase, señor Zapatero.