La vuelta al campo con empleos precarios dispara un 19% los accidentes en el sector agrario

Cosecha de cereal en Zamora. Foto: F. Oliva

CCOO denuncia que los accidentes laborales han aumentado más de un 19% en el sector agrario por la entrada de muchos trabajadores que lo compaginan con otros empleos y por el manejo de maquinaria sin formación.

La vuelta a las labores agrarias como opción laboral está teniendo sus consecuencias. El sector sigue reduciendo su nivel de desempleo, pero también ha aumentado de manera notable la siniestralidad. El motivo, que muchos de los que han regresado al campo lo hacen como segunda actividad, después de terminar una jornada entera de un trabajo 'titular' y sin la preparación necesaria para manejar maquinaria. El resultado es un aumento de la siniestralidad.

 

Según los datos que maneja CCOO, los accidentes laborales en el sector agrario han aumentado un 19% en Salamanca hasta octubre, y es el sector en el que más suben. Eso sí, el aumento es global con un 9% más de siniestros laborales gracias a que también aumentan en la construcción (11%) y en servicios (9%), el sector con más empleo por englobar hostelería y comercio.

 

"Son muchas las personas que están trabajando al margen de todo control en el sector agrario", ha explicado el secretario provincial de CCOO, Emilio Pérez, que ha anunciado que en próximo ejercicios la inspección laboral se ha comprometido a un mayor control. El problema según el sindicato es que muchos de estos nuevos trabajadores del campo lo hacen como autónomos, sin control sobre los horarios y descanso y como segundo empleo. Esto provoca que muchos trabajadores tengan las labores del campo como complemento de su trabajo, y llegan ya fatigados o ejercen en días de descanso o fuera de horario. "Muchos accidentes son con maquinaria para la que los usuarios muchas veces no tienen formación", ha recordado Pérez.

 

En este sentido, CCOO ha vuelto a denunciar que en Castilla y León ya se han producido este año 17.000 accidentes laborales, 30 de ellos mortales, y que falta mucha inversión en prevención. Y que persiste el problema del presentismo: muchos trabajadores no piden la baja o se reincorporan antes de estar recuperados por miedo a perder su puesto de trabajo.