La velocidad en las carreteras salmantinas se reduce este 29 de enero de 100 a 90 km/h
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La velocidad en las carreteras salmantinas se reduce este 29 de enero de 100 a 90 km/h

Personal de carretera cambia la señal de 90 a 100 km/h (Foto: T. Navarro)

Mañana 29 de enero entra en vigor la modificación del límite de velocidad en las carreteras secundarias de 100 a 90 kilómetros por hora en Salamanca.

A partir de hoy entra en vigor la modificación de la velocidad máxima de las carreteras convencionales, que se reduce de 100 kilómetros por hora a 90 kilómetros por hora, aunque depende del tipo de vehículo. De hecho en la fría mañana de este 28 de enero, se ha cambiado la útima que quedaba, en la carretera de Castellanos de Moriscos. La medida se toma con la intención de poder cumplir la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020, que fija como "objetivo principal que la tasa de fallecidos por siniestros de tráfico por millón de habitantes baje de 37".

 

El Gobierno entiende que para revertir esta situación hay una medida "clave"reducir la velocidad en las carreteras convencionales, ya que es en este tipo de vías en donde tienen lugar en torno al 75 % de los accidentes con víctimas y además la velocidad inadecuada es la causa concurrente en el 20 % de los casos. En Salamanca de los "nueve accidentes de tráfico mortales que hubo en 2018, seis tienen que ver con el tema de velocidad, y sobre todo en las carreteras convecionales", ha explicado la subdelegada del Gobierno, Encarnación Pérez. Estos kilómetros se ajustan a la NA-620, 630 Y 501, "son aproximadamente unos 170 kilómetros y en señales en torno a unas 52, cada una de ellas asciende a 190 euros", en la provincia se habría gastado 9.880 euros.  

 

En España, desde principios de los años ochenta del siglo pasado, el límite de velocidad en las carreteras convencionales para turismos y motocicletas se fijó en 100 y en 90 km/h, dependiendo de si la vía disponía de un arcén practicable de al menos 1,5 metros. En aquellos años, el número de kilómetros de vías de alta capacidad era insignificante, y las carreteras convencionales de primer orden permitían desarrollar una velocidad máxima de 100 km/h con objeto de mejorar la fluidez de la circulación en un contexto de creciente aumento del parque automovilístico.

 

 

Otro de los objetivos de la modificación es el tratamiento de los límites de velocidad existentes en las carreteras convencionales para los vehículos de transporte de viajeros y de mercancías. En estos casos, a través de la simplificación de los límites en general, se adecúan las limitaciones de estos vehículos reduciendo el diferencial de velocidad respecto de los turismos. De esta forma, se pretende que las diferencias entre los grandes tipos de vehículos no sean superiores a 10 km/h en estas vías.

 

En el supuesto de los camiones implica que en un bloque de carreteras se uniformiza la velocidad a 80 km/h, límite que es común en la gran mayoría de los países de la Unión Europea. En el caso de los autobuses, la limitación genérica a 90 km/h es debido a la baja siniestralidad continuada de este tipo de vehículos, si bien aquellos que no estén dotados de cinturón de seguridad no podrán circular a más de 80 km/h.

 

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