La única pista de squash pública de Salamanca, cerrada por un defecto de fábrica

La pista cubierta de squash de la ciudad deportiva de La Aldehuela está cerrada a cal y canto y no se ha podido usar nunca por un defecto de construcción: tiene levantado el parquet por humedades. El Ayuntamiento hasta ha actualizado la tarifa por usarla a pesar de que no se puede alquilar.

Hace poco más de año y medio que las nuevas instalaciones de la ciudad deportiva de La Aldehuela abrieron sus puertas tras una millonaria inversión pública. La instalación alberga campos de fútbol, de baloncesto, de tenis y de pádel, un campo de rugby, frontones, un rocódromo, una zona de skate y patinaje, vóley playa, circuito para coches de radio control, campo de tiro con arco... además de la pista cubierta de atletismo y el velódromo. A buena parte de ellos se accede pagando, pero también hay instalaciones libres. Pero hay un equipamiento en concreto que no es posible usar ni pagando ni gratis: la pista de squash.

 

La pista es la única cubierta y pública de Salamanca, pero a día de hoy está cerrada a cal y canto. Y lo peor es que no se ha podido usar en el año y medio que lleva la instalación abierta. El problema es que fue construida con un defecto y está inutilizable a pesar de que no se ha llegado a estrenar. Esta es la queja transmitida a TRIBUNA por usuarios, confirmada desde la propia instalación.

 

No hay más que acercarse a La Aldehuela para comprobar que la ciudad deportiva, publicitada en su día con esta pista cubierta de squash, carece en realidad de ella. Hasta el punto de que su ubicación (y la del rocódromo y frontón privado con los que forma un grupo) ha desparecido del mapa de la instalación: está la leyenda pero no aparece localizada. Cuando se llega allí se comprueba que la pista está cerrada a cal y canto con una valla exterior y con la habitual puerta de cristal de estas pistas. Desde fuera se ve que las tablillas de su parquet está levantadas.

 

Así lo confirman en la propia instalación cuando llamamos para intentar reservar una hora para jugar. La pista no está disponible, no lo ha estado nunca y sufre un problema de origen, humedades que han hecho que se levante su parquet y que hace imposible jugar. Curiosamente, y a pesar de que no se puede usar, el Ayuntamiento ha actualizado sus precios y se mantiene en la ordenanza la tarifa de 7,27 euros por una hora y 4,15 euros por la iluminación. 

 

Así ha estado año y medio entero, y no se sabe cuánto tiempo va a pasar hasta que se resuelva el problema. Si es un problema de origen, el Ayuntamiento de Salamanca, titular de la instalación y que ejecutó las obras con fondos propios y fondos públicos de la Junta y el CSD, tendría derecho a reclamar a la empresa constructora que la arregle y la deje en condiciones de poder usarse.